Vivimos en un país este, en el que existe tres cosas que son por tradición in negociables: Tertulias, café o cerveza y siesta. Las tertulias siempre en el tiempo del café o la cerveza, en el tiempo de descanso o en la peluquería están asociadas a periodos de descanso breve, o no tan breve, en el devenir de los que haceres cotidianos. Sus contenidos son múltiples. A saber: Fútbol, política o cotilleo.

El cotilleo puede ser de alta alcurnia, a cerca de lo que pasa en la alta sociedad. Sus fuentes las revistas y los programas del corazón; Pero también puede ser de carácter afín al entorno cercano. Léase, trabajo, familia, amigos o enemigos.Las tertulias políticas se nutren de informaciones de los diarios y #Televisión condimentadas por las tendencias arraigadas del tertuliano en concreto. Desde este punto de vista, no estar a la última a cercad de lo que acaece en cada entorno puede significar un tremendo desastre:

Quedarse al margen de la tertulia, con un café en las manos y la cara de aquel que parece haberse olvidado de ponerse los calcetines esa mañana. Por todo ello no es poco común ver los juegos de miradas en los bares matutinos en lo que los más rápidos se hacer con el poder del diario y los menos acomplejados piden turno cortésmente al que lo tiene para ser el siguiente en ponerse al día.Y es que ponerse al día equivale a no quedarse rezagado en las tertulias y eso tiene algo más que un simple valor relativo,

La siesta, es deporte nacional, y sin embargo de los tres elementos es el más elitista, pues no todos los conciudadanos están en disposición táctica para poder practicarlo. Se trata de un periodo de tiempo limitado en el que sin entrar en sueño profundo las personas son capaces de evadirse por un rato del mismo mundo. Por algo le llaman Spanish Yoga. Y es que después de una buena siesta parece que sea el mundo el que se despierta con más vigor para poder ofrecer lo mejor de sí mismo en lo que queda de día.

Estos tres elemento son configuración base y marca de una cultura que sabe combinar el trabajo y el esfuerzo con periodos de descanso apacibles y por familiares que nos parezcan son señas de identidad de nuestro país, y sin ellas seríamos como un gazpacho sin tomate o lo que es peor como un día sin sol. Por todo esto no hay quien duda en hacer de esta tríade un motivo de devoción.¿Qué harían los periódicos, los canales de TV y en general todos los medios dedicados a explicar la actualidad sin estos tres elementos?