Muchas madres hoy en día deben trabajar a la fuerza para mantener un hogar junto a su esposo. Ya antes de casarse incluso, de solteras las mujeres queremos tener ese éxito profesional o quizás tengamos que trabajar a la fuerza para poder sostenernos o aportar en la casa de vuestros padres.

Cuando una mujer se casa, es obvio que desea tener hijos y tarde o temprano conseguimos ese mágico sueño de ser mamá. Durante nueve meses nos preparamos las mujeres soñando con tenerlos en nuestros brazos, verle su carita para saber a quién se parece. También soñamos en cómo decoraremos el cuarto de nuestro bebé.

Jamás dejamos de ser mujeres activas durante los 9 meses, trabajamos, mantenemos el hogar, funcionamos como esposas, hijas y futuras madres.

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Pero de pronto comienzan las contracciones y nos preparamos para ir al acontecimiento más grande de nuestra vida. El nacimiento de nuestros hijos. Un evento tan importante en la mujer en la que es todo mágico, maravilloso. Nuestro esposo participa en ese hermoso acontecimiento y maravilloso de la llegada del hijo tan deseado. Toda la familia, amigos, compañeros de #Trabajo vienen a felicitar a los padres.

Después de todo ese acontecimiento, viene la realidad. Tenemos solo un tiempo para dedicarnos al bebe, porque luego deberemos cumplir con nuestra obligación profesional. Entonces comienza el pánico. ¿Con quién dejo a mi hijo mientras trabajo? ¿ Lo dejo con mi mamá o con mi suegra?¿ y si le dice mi bebé a mi madre o a mi suegra esa palabra tan mágica del primer "mamá" y no me lo dice a mí que soy su madre? ¡Me muero!

Eso le pasó a Raquel, que ese pánico de no ser ella a quién le dijera "mamá", la aterrorizaba.

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Cada día que venía prontamente de trabajar, buscaba a su bebé, apenas lo alzaba le repetía mientras jugaba con su bebé la palabra "mamá" y por suerte para Raquel fue un gran alivio cuando escuchó a su bebé llamarle "mamá". Nos cuenta que lloró tanto, tanto que entre la emoción, los sentimientos que produce que tu bebé te llame "mamá" son demasiado fuerte y es verdad, toda mujer que trabaja, su gran temor es esa palabra que suena como la mejor melodía para los oídos de una mujer "mamá".