No todo en la Semana de la #Moda de Nueva York puede ser elegancia y buen gusto, de vez en cuando tienen que verse sobre una de las pasarelas más célebres del mundo el espectáculo de escándalo y mal gusto que ha seguido durante años a la denominada "Princesa del Pop" (¿alguien sería tan amable de indicarme cuando esta mujer se puso en el nivel inmediatamente inferior en la linea de sucesión de Michael Jackson?).

En todas las pasarelas del mundo hay siempre ropa que carece de elegancia y que jamás aparecería en una gala de etiqueta a no ser que dicha gala incluyese un aperitivo a base de psicotrópicos. Se me ocurre como ejemplo las colecciones que suele llevar Agatha Ruiz de la Prada a muchas pasarelas.

Anuncios
Anuncios

Sin embargo en la mayor parte de los casos estas propuestas suelen proceder de conceptos rupturistas que abren el campo de visión de la moda y plantean nuevas formas de ver la ropa y el estilo. Luego existen otros que sencillamente quieren salir en las portadas un poquito más para vender más y más y a ser posible un poquito más todo lo que rodea a su figura. Como dijo el gran Oscar Wilde "hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen mal de ti, y es que se diga nada".

Sabiendo esto resulta normal que muchas famosas decidan entrar en el mundo de la moda para tratar de usarlo a modo de altavoz para seguir saliendo en las noticias a todas horas y en todo tipo de canales. Si nos acostumbramos a que una persona esté durante todas las horas del día junto a nosotros puede que acabemos comprando sus productos.

Anuncios

Una especie de fuego de saturación mediático que acabe por rendir nuestras defensas.

Yo nunca he sido demasiado aficionada a la moda, creo que al ropa está para ser cómoda, hacerte sentir bien y evitar miradas indiscretas. No entiendo que un vestido pueda costar más que el sueldo de un año de un trabajador medio. Pero creo que las posibilidades de que el trabajo de un diseñador sea parte de cualquier Semana de la Moda, más aún en el caso de las más importantes del mundo, debería depender de la calidad de su trabajo y no tanto de las ocasiones en las que ha sido vista sin bragas al entrar en una limusina a las tres de la madrugada.

Si no, es posible que dentro de unos años veamos desfilar con su nueva colección primavera-verano a la última conquista de algún famoso de tercera que sea lo suficientemente desvergonzada como para contarlo con pelos y señales en un programa de máximo morbo. No mezclemos o acabaremos vomitando. #Famosos