En mi familia tenemos una larga tradición de pesadez en las piernas y por mucho ejercicio que hagamos la genética está ahí, recordándonos la mala circulación de piernas generación tras generación.

En verano las piernas y, sobretodo, los tobillos de las mujeres se transforman: hinchazón, varices, rampas, hormigueos son signo, casi siempre, de una insuficiencia venosa que se manifiesta de diferentes maneras. En España entre un 70-80% de la población, sobretodo femenina, presenta problemas de circulación en las piernas como consecuencia de la genética, el sedentarismo, alimentación inadecuada, sobrepeso, exceso de sodio y algunos medicamentos (algunos anticonceptivos orales).

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Decálogo de alimentos para una buena circulación (según mi médico de cabecera, últimamente está revolucionando mi estilo de vida):

· Aprovechar el verano para comer tomates, albaricoque y sandia ya que son ricos en licopeno (posee propiedades antioxidantes que ayuda a proteger las células para que no sufran daños). Una nota orientativa una taza de jugo de tomate de240ml aporta aproximadamente 23mg de licopeno)

· Aumentar el consumo de agua e infusiones. Vigilad con los zumos y las horchatas que contienen mucho azúcar.

· Aumentar el consumo de fibra: verduras, cereales integrales, fruta, cereales.

· Aumentar el consumo de alimentos ricos en flavonoides, es decir, en los frutos rojos (seria lo equivalente de la melanina de las plantas, son protectores capilares, antiinflamatorios y previenen la formación de coágulos): moras, fresas, arándano, uva, etc.

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· Hacer ejercicio cada día, salir a caminar, mantener las piernas elevadas siempre que pueda, hacerse baños de contraste (frío-calor en las piernas y en los tobillos) y aplicarse una crema o aceite de oliva o almendra que ayude a activar la circulación mediante masaje de abajo a arriba.

· Evitar cruzar las piernas, dejar "aparcados" los talones por un tiempo.

Como habitualmente, sucede, el deporte es una de las mejores herramientas para mejorar la circulación. En el caso de las piernas, es algo indispensable ya que el sedentarismo es un enemigo directo contra la buena circulación.