Siendo todavía un niño, ¿quién no soñó con vivir en la casita de chocolate del relato de "Hansel y Gretel"? Sin embargo, luego los tres cerditos nos mostraron, indirectamente, lo inviable -y peligroso -que sería vivir en una casa hecha de golosinas, y al mismo tiempo, nos convencieron de que en un futuro, lo mejor sería hacerla de ladrillos. Después, la arquitectura como disciplina encargada del diseño y la construcción de una casa, terminó de confirmar lo que de infantes era apenas una historia. Sin embargo, como en toda familia, la arquitectura también engendró "ovejas negras", discípulos ávidos, curiosos, intrépidos que desafiaron lo establecido y pensaron en otro tipo de construcción: ecológicas, de bajo coste y de diseño vanguardista. En este sentido, las propuestas actuales de casas construidas a partir de metal y tierra, son ejemplo de lo mencionado.

Casas hecha a partir de tierra y contenedores

Lo que para muchos es descarte, para otros es materia prima. La arquitectura ha sabido aprovechar y reutilizar ciertos materiales que hasta hoy día parecen impensados para construir una casa -aunque la tierra lo ha sido pero con el tiempo fue desplazada por ladrillos y maderas -. Espacios habitaciones construidos con contenedores marítimos o con barro, son dos innovadoras maneras de concebir una casa.

Los contenedores. Tal y como se los conoce, estos módulos de metal se usan para el transporte marítimo de mercancía. Sin embargo, ya en la década del ´50, un arquitecto vislumbró el potencial que tenían los contenedores. Carlos Barón, formado en la Universidad de Sevilla, dio inicio a lo que hoy se conoce como "shipping container architecture". La construcción de casas a partir de contenedores marítimos que se reutilizan tiene grandes ventajas, entre ellas, el abaratamiento frente a otro tipo de casa más convencional. Pero los especialistas también mencionan su durabilidad, la posibilidad de ser movilizados cuando se lo desee, y la capacidad de aumentar las dimensiones de un espacio con solo colocar otro contenedor.


Las casas de barro o adobe. Desde tiempos remotos, las personas vieron en la tierra un material noble de construcción. Con el paso de los años y la llegada de la industria, se dio lugar a la fabricación de ladrillos en serie, y por lo tanto, su utilización. No obstante, la arquitectura ha sabido volver a las raíces, analizar y retomar las ideas valiosas. Así nuevamente se experimentó con el barro en la elaboración de espacios para vivir.
Entre las virtudes de una casa hecha de barro o adobe, se destaca la cuestión climática y acústica puesto que su materia prima es una excelente barrera para los sonidos y resistente a los cambios de temperatura. Además, su costo es bajo y, contrario a lo que dice el sentido común, tiene una durabilidad asombrosa.


El diseño. La arquitectura actual no solo promete una casa, sino también diseño y estilo. Los encargados de la construcción de casas con contenedores o de barro, no dejan el diseño librado al azar e imprimen su marca personal. Se puede mencionar casos como la casa-estudio ubicada en El tiemblo (Ávila, España), Old Lady en Estados Unidos, California, a cargo de arquitecto Adam Kalkin, o Savannah Project (Florida), una creación del estudio Architect PSP. Todas estas propuestas tienen como sustento a contenedores marítimo; para ver casas de barro con estilo moderno, se puede visitar el desierto de Utah (EEUU), donde se construyó un barrio de características arquitectónicas vanguardistas, no solo por el material sino también por su diseño.


Desventajas. A esta altura es válido preguntarse por los inconvenientes que puede tener la construcción de una casa que se encuentre en comunión con el medio ambiente. Existen factores vinculados con el mantenimiento y los cuidados. En las construcciones con contenedores, hay que trabajar especialmente la aislación para regular las temperaturas, y en la casa de barro, evitar golpes fuertes sobre las paredes. Hay quienes son más escépticos y detallan cuestiones vinculadas a la fontanería o la herrumbre del metal. Sin embargo, recordemos que una casa "convencional" también tiene sus debilidades, y que su éxito depende mayoritariamente de la experiencia y los conocimientos profesionales de un arquitecto.