A muchas personas les pasa que no pueden expresar sus sentimientos por timidez o porque no lo saben hacer. Es el caso de Nivia, quien si bien ha recibido mucho amor por parte de sus padres, tíos y primos. No ha sabido transmitirlo. Nivia fue educada en comportamiento y saber estar, toda una dama fina en su época y aún lo es.

En el tiempo de antes cuando la educación era autoritaria, la mayoría de esas personas no han sabido transmitir un abrazo, un beso, una caricia. Si por otra parte lo demostraban quizás haciendo una buena comida para su familia o comprando una vestimenta y era como demostrar que sentían amor por una persona.

Anuncios
Anuncios

Con el correr de los años, Nivia se encontró con una encrucijada al quedar viuda. Tiene dos hijos: un hijo en Argentina con dos nietos preciosos y una hija que se había venido a Europa con toda su familia. Siempre fue muy dura en sus juicios con su hija a tal punto que su hija no aguantó más y decidió cambiar de país. Claro que a ella no le importó, solo le importó en esa ocasión que se iban sus nietas mayores.

Cuando fallece su esposo, cambia totalmente la situación de Nivia, encuentra que se siente sola por dentro y por fuera. Había perdido muchas cosas en el camino que por orgullo, egoísmo ya no tenía lo que anhelaba, una familia unida.

Fueron tiempos de tempestades y tormentas amén de los fantasmas internos que tenía en sus setenta y picos de años. Le ha dolido reconocer que fue así en el pasado en su carácter estricto.

Anuncios

Solo pensaba en ella, pero no en la gente que le rodeaba. Su hija es una mujer amable, dulce, a veces dura porque tiene la escuela de su madre. Pero a cambio, su hija abraza a sus hijas, las besa, las acaricia, las mima en todo sentido hasta tienen esa comunicación que toda madre tiene con sus hijos.

Nivia comenzó a cambiar, después de 51 años su hija recibe un mensaje a través de su teléfono, donde su madre le dice: "mi amor, te quiero mucho". Los ojos de su hija se llenaron de lágrimas porque jamás su madre le había dicho un "te quiero" o "mi amor" y si bien su hija le agradece el esfuerzo que hizo, su hija siente que no la volverá a ver más debido a la distancia y situación económica.

¿Qué opináis de este relato? ¿Qué sucede si no tienes una segunda oportunidad para decirle un "te quiero o un te amo" a quien más amas?