El inmigrante casi siempre se va con el pensamiento de llegar a volver a su patria algún día, quizás en su vejez o bien puede que piense en no volver jamás, pero siempre un dejo de tristeza siempre habrá en su corazón aunque no lo esboce.

Mientras uno vive en su propio país siempre está disconforme con todo lo que le sucede a su alrededor, grita, despotrica con el gobierno, con su misma gente, ve la inseguridad, los policías y el gobierno no hace nada frente a los robos, todo lo que ganan es a través de la gente que trabaja para pagar impuestos, son unos corruptos, rezonga cuando dice: venga, que me están tomando el pelo.

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Esto es inaguantable. Todos los días nos dan una patada.

Y cansado, vendes todo lo que tienes: la casa, el coche, el negocio porque quieres una vida mejor. Compras el billete de autobús para ir al aeropuerto, compras el billete de avión, pensando en que las cosas en otro país te irán mejor que en el propio tuyo.

Todo muy lindo al principio, la novedad, las primeras experiencias que pueden ser buenas o malas. Entonces ves la realidad de cómo te trata el otro país.

En Europa por ejemplo hay personas que abusan de ti. Si trabajas en limpieza y tienes la suerte que tu patrón o patrona sea amable contigo, no hay problemas, pero sino se aprovechan y encima hasta se enojan si les denuncias porque no te han pagado el salario.

Otra es, jamás quieras ocupar un puesto de alto cargo, esos cargos son para los nativos, ¿cómo un inmigrante va a ocupar un puesto así? Ni hablar si eres universitaria/o, no es mejor alejarlos, queremos gente no preparada.

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Eso es envidia porque casi todos los latinos tienen no solo mejor dicción sino que tienen cultura general y tienen un nivel educativo mejor.

Ni hablar si eres peruano, ecuatoriano, colombiano tienen la piel oscura por los tanto les llaman "panchitos". Ahora si eres de piel blanca y latino, es más aceptable para hacer amistad o quizás te cojan de camarero por decir algo. Pueden que te llamen "sudaca". Entonces verás y sentirás lo que es el racismo.

A todo ello, el inmigrante se lamenta diciendo: pensar que dejé mi país para que me califiquen y no para ser uno más entre ellos. Si tendrás mejor calidad de vida, no habrá inseguridades, quizás con el tiempo llegues a tener tu propia casa. Tienen gobiernos corruptos como mi país, pero, ¿ha valido la pena renunciar a tanto para ser tratado como un inmigrante que debes pagar un derecho de piso? #Inmigración