Abdul es un hombre empresario que vivió muchos años en Madrid. Conoció a Amparo, una joven murciana quien se enamoró de Abdul. Se casaron y en el día de la boda solo estaban los familiares de ella y los amigos de ambos, pero no la familia de Abdul. El hacía varios viajes a su tierra natal, en Egipto. Siempre le decía que iba por negocios, que de paso visitaría a sus padres ancianos, pero nunca reveló la verdad.

Amparo vivía feliz en su casa de Madrid rodeada de sirvientes y una vida holgada. Tuvo tres hijos con Abdul, dos varones y una niña. Una mañana al levantarse como de costumbre para preparar el desayuno a los niños, la ama de llaves le comentó que su esposo le había preparado el desayuno y que se los llevaba a la escuela.

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Amparo no sospechó absolutamente nada. A las 5.30pm pensaba iba en ir a buscar a los niños cuando a las 4.45pm su esposo le llama para decirle que había decidido llevarse a los niños a su país para que sus padres conocieran a sus hijos. Fue tal la sorpresa que se llevó Amparo que enseguida le preguntó por qué le había ocultado el viaje. Este solo le dijo que en unos días volverían que no se preocupara. Amparo intuía algo raro. No conocía a su familia, no sabía en qué sitio de Egipto vivían sus padres y sus hijos estaban con su esposo pero, ¿por qué le ocultó el viaje?

A los pocos días, su esposo vuelve a llamarla para comunicarle que había decidido quedarse en Egipto con sus hijos y padres para no volver con ella y que le pedía el divorcio. Amparo destrozada no sabía qué hacer ante una situación así.

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Inmediatamente se puso manos a la obra para recuperar a sus hijos. Luego de dar con el paradero de tu todavía marido, se entera que estaba casado en Egipto con una mujer y que tenían ocho hijos más los tres hijos que había tenido con ella. Él tenía cinco empresas más dos en Egipto, uno en Italia y dos en USA.

Después de una larga lucha, Amparo solo puede ver a sus tres niños en un lugar fuera de Egipto en el desierto y bajo custodia para que ella no se los lleve, solo puede estar una hora con sus tres niños. Pero Amparo sigue luchando para traerlos a España, ya que los niños nacieron en España y tienen ciudadanía española, no egipcia.