El otro día leí en un artículo que un par de "originales" estudios sobre qué cosas nos ayudan a la hora de conseguir un aumento de sueldo aseguraban que tener hambre y escuchar heavy metal son dos cartas que conviene jugar a la hora de pedir un ascenso.


En serio, desde las universidades norteamericanas de Cornell y Dartmouth, Emily Zitzek y Alexander Jordan descubrieron que tanto la gente que tiene hambre como la que escucha música "heavy" tiene una mayor autodeterminación y es más propensa a luchar por lo suyo.


Dejando la "guasa" de lado, este artículo me hizo investigar sobre los consejos que los especialistas en el sector dan a la hora de pedir un aumento y que nos podrían ayudar de verdad a conseguir una subida salarial (algo un poco más concreto que presentarnos delante del jefe sin desayunar y escuchando Guns & Roses). Esto es lo que encontré:


¿Por qué lo mereces?

Debes analizar humildemente tu situación. Pon por escrito qué logros has conseguido, cómo has evolucionado en tu trabajo, si tienes más responsabilidades que cuando te contrataron...



¿Cuánto quieres?

Infórmate de cuanto se paga tu puesto en el mercado en general y en tu empresa en particular (en colegios profesionales, sindicatos, páginas de búsqueda de empleo...) pero, sobre todo, no te compares con uno de tus colegas. Argumentar "Es que a Pedro le pagan X" es algo que debes evitar abosulatamente. Debes utilizar frases como "Le he aportado a la empresa un beneficio de X", "he sacado tanto trabajo adelante" o incluso "siempre he estado ahí cuando se ha pedido hacer horas extras".

Preséntate a la entrevista preparado con datos.

Cuanta más información que confirme con datos cómo ha beneficiado tu trabajo a la empresa, mejor.

Elige el momento adecuado

Si tu jefe no está de buen humor es mejor esperar. Igualmente, si la empresa ha anunciado que hay dificultades económicas, es preferible dejarlo pasar unos meses.

Renovarse o morir

Una vez en la entrevista enfatiza los años de experiencia y los conocimientos nuevos que has adquirido y que hacen que estés más preparado para el cargo que en el momento en que te contrataron. Para este punto es imprescindible que seamos personas proactivas y que no dejamos de formarnos nunca.


¿Y si dicen que no?

Es imprescindible presentarnos sin miedo a la entrevista, pero aun así, existe la posibilidad de que obtengas una negativa por respuesta. En este caso, puedes probar pidieno un cambio laboral que, aunque no sea de forma económica, también te motive, como puede ser un cambio de departamento o de actividades.


Cosas que NO debemos hacer
Ir a la entrevista enfadados.
Exigir el aumento con prepotencia y sin motivos.
Intentar resaltar nuestro trabajo menospreciando el de los demás compañeros.
Amenazar con dejar la empresa o cambiarte a otra. Puedes comentar que otra empresa te ha hecho una oferta pero no lo digas con prepotencia y nunca lo digas si no es verdad.