Los consejos de los especialistas no se centran sólo en cómo conseguir una vacaciones perfectas como podréis leer en el artículo de la farmacéutica Ana sino que es necesario también abordar bien el temido regreso de estas vacaciones.


Seguro que muchos de nuestros lectores ya están deseando empezar a hacer las maletas y emprender un viaje con destino a la desconexión y el relax después de meses de duro trabajo. Unos días excelentes para recargar bien las pilas y poder empezar de nuevo llenos de energía. Las vacaciones deben ser una oportunidad para aprovechar al máximo los beneficio de hacer una pausa del trabajo, pero muy a menudo el problema no está tanto en las vacaciones sino en el retorno de estas. Se estima que una de cada diez personas que vuelve de sus vacaciones padece síndrome post-vacacional.


Los síntomas del síndrome post-vacacional incluye un estado de irritabilidad, disminución de la lucidez mental, dolor de cabeza, notar que la vida cotidiana se hace una montaña y una sensación general de vértigo. Como estar fuera de lugar en el día a día. Suele darse por un exceso de vacaciones (más de 10 días) o más desapego de lo normal. Esto provoca una especie de cortocircuito mental y nos deja en esta situación.

Para que sepáis determinar hacer frente a un posible síndrome tras vuestras vacaciones aquí tenéis algunos consejos. El primero de ellos y aunque parezca extraño, está en no pasar las vacaciones en desconexión total de las responsabilidades ni de los compromisos.

Tenemos que aprovechar la vacaciones y planearlas bien antes de empezarlas. Normalmente hay ciertas creencias sobre las vacaciones y se piensa que el relax total y duradero es lo que nos ayuda a recargar las pilas pero no es exactamente así. Para la mayoría de nosotros el hecho de hacer demasiados días de relajación harán que los síntomas de estrés se acentúen cuando volvamos a la rutina diaria de trabajo. Por eso es importante tener objetivos incluso en las vacaciones.

Cuando nos fijamos objetivos e intentamos alcanzarlos ya estamos activando nuestra mente, aunque sean objetivos que no tienen que ver con el trabajo, sino por ejemplo ir a visitar un pueblo, escalar una montaña, etc. Esto es lo que mantendrá alerta nuestra mente y el cambio de las vacaciones al trabajo no supondrá ningún trauma. Cada objetivo que nos marcamos consume energía mental, incluso durante las vacaciones. Y lo importante es que cada vez que logramos una de estas metas que nos hemos marcado, nuestro cerebro se recarga de energía como por arte de magia.

Por eso lo ideal es combinar unas vacaciones de relax con pequeñas metas que hacer día a día. El hecho de planear las vacaciones antes de salir es importante no sólo porque antes de emprender el viaje ya tendrás energía positiva y la mente abierta para adentrarte en tus vacaciones sino porque empezarás a asentar estas metas que tendrás que ir cumpliendo a medida que pasen los días y que serán importantes para el regreso de estas vacaciones.

¡Felices vacaciones y feliz regreso!