El lunes es el día de la semana 'peor': es el momento de la vuelta al #Trabajo tras el fin de semana y la mayoría de nosotros lo odia. Si además resulta que la alarma no nos suena porque se han acabado las baterías durante la noche o si nada más llegar a la oficina tenemos una discusión con un colega , nuestro estado de ánimo puede verse afectado durante el resto de la jornada. Sin embargo hay algunas cosas que pueden evitar hacernos amargo un lunes, o por lo menos hacer que seamos capaces de soportarlo.

  1. Hacernos una buena ducha caliente la noche anterior. Ir a la cama más limpios y relajados, nos ayudará a dormir mejor y al día siguiente levantarnos más descansados.
  2. Organizarnos la noche anterior las cosas que necesitamos hacer. Es una buena práctica la de escribir el domingo por la noche una lista de acciones a realizar al día siguiente, destacando las tres más importantes y organizando las demás en el orden que preferimos.
  3. Ordenar el bolso la noche anterior. Haciendo eso nos iremos a la cama más serenos y por la mañana nos ahorraremos tiempo y energía y evitaremos ir corriendo por casa para buscar lo que no encontramos.
  4. Preparar el almuerzo con antelación. Es útil preparar la comida para el día siguiente por la noche y guardarla en la nevera, lo importante es recordar llevárnosla al día siguiente (posiblemente dejar un post-it escrito sea la mejor opción). Nos ahorraremos tiempo y dinero.
  5. Tomarnos un descanso. La mañana del lunes se hace muy larga en el trabajo, si podemos tomarnos un descanso y leer unas pocas páginas de nuestros libro favorito nos ayudará a hacerla más amena.También podemos ir a dar un paseo o simplemente charlar con amigos o colegas al mediodía. Si estamos delante de un ordenador, podemos descansar un poco los ojos. Trabajar demasiadas horas sin parar afecta a nuestra atención y nos impide dar el máximo en nuestras tareas.
  6. No descuidar la importancia del sueño. Dormir mal durante la noche afecta negativamente a nuestro ánimo al despertarnos, entonces tenemos que intentar no ir a la cama tarde y dormir según nuestras necesidades. Regenerar el organismo es la primera regla para tener suficiente energía para afrontar el día.
  7. Despertarnos temprano y hacer un desayuno saludable. El desayuno debe ser ligero pero nutritivo. Si creemos que por la mañana tenemos poco tiempo para hacer un desayuno tranquilo y gratificante, tenemos que intentar despertarnos diez minutos antes y nos daremos cuenta de cuánto nos podemos sentir mejor durante el día sólo por el hecho de haber empezado comiendo bien.
  8. Evitar el desorden. Mantener todo en orden en nuestro hogar nos ayuda a reducir el desorden mental y nos evita perder tiempo para encontrar lo que necesitamos en un lunes por la mañana antes de ir al trabajo.
  9. Respirar lentamente y trasladare la mente a un agradable paisaje. Cuando el lunes se llena de compromisos de trabajo y la cabeza parece que nos va a reventar, es hora de frenar: podemos relajarnos de vez en cuando, vaciar la cabeza tanto como sea posible y respirar hondo. Durante la respiración podemos pensar en un lugar agradable como un paisaje de montaña con flores en primavera, o una playa exótica. Unos segundos de esta práctica permiten disminuir la frecuencia cardíaca y la presión arterial ligeramente y aumentar la oxigenación de la mente y el cerebro.
Lo bueno de estas practicas es que se aplicar no sólo para el primer día de la semana, sino también para todos los demás días reduciendo así el estrés mañanero.