No todos los alimentos aparentemente sanos realmente lo son. Aquí os dejo algunos casos de los que podemos pensar que son buenos para nuestra salud y sin embargo estamos equivocados.


Igual que ocurre con las personas que pueden ser lobos que se esconden bajo la piel de un cordero con los alimentos ocurre lo mismo y podemos dejarnos llevar por una apariencia falsa. Lee siempre las etiquetas para salir de dudas y elegir los mejores alimentos.


Las barritas energéticas. Hoy en día están muy de moda y las ofrecen en muchos establecimientos. Normalmente están en máquinas expendedoras, bares o supermercados, cerca de la caja para que sea más fácil picarlo mientras esperamos para pagar. Normalmente pensamos que entre los diversos productos envasados, las barritas ​​se encuentran entre las más saludables. Pero a menudo no es así. Siempre debemos leer las etiquetas porque la mayoría de veces estos productos están llenoos de azúcar, aceites hidrogenados y grasas saturadas. Incluso aunque lleven soja y les den un aspecto saludable no debemos olvidar que muchas veces los procesos de producción de estas barritas también destruyen las leguminosas de sus fibras, sus minerales y sus vitaminas.


El yogur bajo en grasa. No todos los yogures bajos en grasa son nuestros enemigos pero sí aquellos que sigan conteniendo azúcar que a veces incluso llega a cantidades e 30 gramos a parte de los colorantes o o saborizantes que contengan. Para la mayoría de los que creen que los yogures artificiales de los supermercados son una excelente fuente de calcio se sentirán decepcionados con la explicación de la nutricionista Kim Snyder que ha dado en el Time:


"La leche de vaca contiene una gran cantidad de calcio, mucha de la cual sin embargo no es fácilmente asimilada y utilizada por el cuerpo. Además, el principal problema de los yogures es su alto contenido en fósforo."

El fósforo se une a calcio en el sistema digestivo y hace que se pierda la absorción de gran parte del calcio que contiene el alimento. Y también influye la acidificación de estos productos lácteos que suelen vender en los supermercados. Son muy ácidos para el cuerpo y un aumento de la carga de ácido en el cuerpo puede llevar a la pérdida de calcio de los huesos. Por eso siempre es bueno leer todas las etiquetas y saber qué compramos.

La mejor solución es comprar alimentos vegetales que contengan una buena cantidad de calcio como las nueces, semillas o las hojas verdes.

La bebidas deportivas. Pueden parecer una buena solución para la gente que suda mucho haciendo actividad física, pero si no las elegimos bien pueden hacer más daño que bien. A menudo contienen colorantes y altas dosis de ácido cítrico que pueden dañar los dientes. Lo mejor, prepárate una bebida energética natural en casa.


El pan y otros productos de panadería a base de cereales. A menos que estén hechos con materia prima integral no dejan de ser menos saludables que el pan blanco hecho con harina refinada. Observa bien las etiquetas antes de comprarlo. A veces nos engañan con el color del pan pero no son integrales.


Los batidos. Su aspecto es muy saludable y contienen ingredientes que normalmente son sanos para nuestro organismo pero les acostumbran a fallar las proporciones sobretodo en los azúcares añadidos que contienen. Es mejor recurrir a la fruta fresca y hacer un batido casero o sino elegir aquellos que no contengan azúcares añadidos.