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Si Ludwig von #mises y sus discípulos se equivocaron, otra organización social diferente, más eficaz y racional que capitalismo es posible y a la vuelta de la esquina.

Avances científico-técnicos comprometerían el Teorema sobre la imposibilidad del socialismo

El debate sobre la imposibilidad del #socialismo nació con el artículo de Ludwig Von Mises "El Cálculo Económico en la Comunidad Socialista", escrito en 1920. Durante las dos décadas siguientes, teóricos socialistas intentaron rebatir sin éxito sus argumentos.

Mises dedicó el capítulo 23 de la Acción Humana a demostrar que la ausencia de precios de mercado en el socialismo impedía el cálculo económico.

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En particular criticó las ecuaciones matemáticas diferenciales de economía de Pareto para sustituirlo, considerando que aunque fuesen una alternativa “razonable”, habría que calcularlas y ajustarlas cada día. Lo cual generaría una cantidad “fabulosa” de operaciones para resolverlas, por la que la que califica esta idea de “absurda.”

Nadie puede anticipar las necesidades del mercado

Uno de sus discípulos españoles, Jesús Huerta de Soto, ha profundizado sobre la cuestión en su enjundioso libro “Socialismo , cálculo económico y función empresarial”. La idea subyacente en ambos casos es que ninguna persona, Ministerio o Estado, es capaz de anticipar las necesidades del mercado, o sea, de predecir con exactitud en qué lugar los disfuncionamientos que éste produce van a generar nuevas oportunidades de negocio.

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Para los liberales ortodoxos y más recientemente para los Anarcocapitalistas: “El socialismo, entendido como propiedad pública de los medios de producción, elimina la posibilidad de generar el conocimiento necesario para que la economía funcione”. De hecho, según esta escuela de pensamiento, las intervenciones del Estado, no hacen más que provocar enormes problemas de coordinación a todos los niveles de la sociedad, lo que a la larga se traduce en pobreza y hambruna.

Para el profesor Huerta de Soto, los efectos perniciosos del socialismo consisten en que al impedir el libre ejercicio de la función empresarial (o acción humana) se está bloqueando la posibilidad de coordinación social y, aún peor, la generación y uso de informaciones imprescindibles en el sistema económico.

Ingenieros sociales que quieren construir la sociedad humana

Sin remitirnos a los ejemplos clásicos de principios del siglo pasado en la extinta Unión Soviética, los ejemplos de Venezuela y Cuba están hoy ahí para demostrar la justeza de estos análisis.

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Pero, a pesar de los desastres pasados y presentes, los ingenieros sociales no cejan en su empeño de querer organizar las sociedades humanas por su propio bien.

Todo el aparato teórico que confluye en el llamado teorema de la "imposibilidad del socialismo", puede resumirse en una idea muy simple: el enorme volumen de información necesario no puede ser gestionado por la mente de una única persona, sin olvidar que todos estos datos son de carácter subjetivo y dispersos en la mente de muchos individuos que todavía no se ha materializado en la realidad.

Hasta hora los esfuerzos de los economistas clásicos para desmontar estas ideas no han sido muy brillantes y fue el propio Mises y luego #hayek Hayek ("Camino de Servidumbre" y "La Fatal Arrogancia") los que rebatieron a sus principales teóricos, como las soluciones propuestas por Lange y Lerner en 1908, quienes imaginaron un super Ministerio de la Planificación, disponiendo de antemano de toda la información necesaria para atribuir los recursos necesarios a la sociedad en el momento preciso. Pero, ¿y si los avances informáticos, en particular el Bigdata, asociado a la capacidad de cálculo de los futuros ordenadores cuánticos y a la inteligencia artificial, permiten la modelización y la anticipación que son necesarias al Estado para organizar los recursos?

En primer lugar, significaría que Ludwig von Mises y sus discípulos se equivocaron y que, por tanto, otra organización social diferente más eficaz y racional que capitalismo es posible. Por supuesto, no en lo inmediato, pero confiamos en la infinita capacidad de los grupos de influencia y los ingenieros sociales del futuro para apropiase de este saber para conducir a la humanidad hacia el “mejor de los mundos posibles”.