Mucho se está hablando de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2017, pero en realidad lo que nadie quiere comentar es que ya era hora.

Después de años de crisis en nuestro país, una continuada bajada de salarios hasta casi rallar la vergüenza y una serie de gobiernos deficientes para manejar la economía, la luz de se ve al final del túnel. O eso nos hacen creer. Porque ¿esta subida salarial se notará o simplemente seguiremos mal-viviendo como hasta ahora?

Es interesante ver como PP y PSOE se sientan a la mesa para hablar de salarios, cuando hemos estado un año sin gobierno por ellos, y es más inquietante como anuncian la subida del SMI cuando en 2017 también subirán los impuestos. ¿De qué sirve ganar 50 euros más si cuando hacemos la compra nos cuesta casi el doble hacerla? O la pregunta que se hacen la mayoría de los españoles, ¿podré pagar la casa o la luz este mes?

Son preguntas que parecen simples pero que tienen un gran trasfondo, pues España se ha convertido en eso, un país con una cara visible y la real. La visible es la bajada del paro, el aumento de los sueldos y el aumento de la economía; pero la cara real es la vida diaria de los españoles que hacen malabares con sus sueldos para llegar a final de mes, o se rebajan en su profesión para conseguir trabajos precarios mal pagados, pero que les dan un pequeño sueldo con el que comer.

Qué no se engañe el Mundo, España no dejará de empeorar mientras tengamos políticos ineficaces que solo piensen en sí mismos y no vean la realidad del país. Deberíamos limpiarle la cara a la Constitución que es la que permite que el gobierno haga y deshaga a su antojo. La subida de los impuesto previstos en 2017, sólo perjudicarán al pueblo. A parte, deberíamos analizar los productos que suben y los que no, porque sube el tabaco (que ya está por las nubes) pero no sube el alcohol que es un producto muy vendido al igual que el tabaco; sube las bebidas carbonatadas pero no en la cerveza o el vino. Para colmo volverá a subir la luz, otra vez, creando facturas de 200-300 euros que en muchas ocasiones son imposibles de pagar con nuestro sueldo. ¡Ah!, los sueldos que suben por primera vez desde 1986, pero solo 52.40 euros. La mayor subida desde el 2002, que el salario bajaba a 442.20 euros. Somos el séptimo país en Europa en temas salariales, en cabeza Luxemburgo con un SMI de 1922.96 euros al mes seguidos por Bélgica e Irlanda. A la cola se encontraría Bulgaría que paga a sus trabajadores 184.07 euros como salario mínimo.

Todo ésto nos lleva a que todavía nos queda mucho por mejorar en este país, porque todo ésto que estamos viviendo, es un cúmulo de fallos que se siguen cometiendo y mientras no subsanemos de raíz, las malas hierbas seguirán creciendo. No solo en temas de políticos, si no también el pueblo, pues estamos hartos de ver manifestaciones en contra o a favor de la política de este país pero, ¿de qué sirven? De nada. La elecciones son una farsa que no reflejan la realidad y el bipartidismo es solo una señal más de que este país no va bien.

Este año, por primera vez, ese bipartido se ha roto en cuatro pedazos, dos trozos grades y dos pequeños, iguales los cuatro entre sí, pero a la vez diferentes. Y mira como han salido.

¿Qué será lo siguiente? ¿Viviremos mejor con 52 euros más? El tiempo lo dirá. #salariomínimo #Mariano Rajoy