La que primero fue llamada Torre Repsol, la cual pasó a manos de Bankia adquiriendo su nombre y que ha sido alquilada con opción a compra, llamándose finalmente Torre Cepsa, va a cambiar próximamente de manos. Sin embargo, la operación podría frustrarse por culpa de un hombre, Khadem Al Qubaisi, ex director general de IPIC, el fondo de Abu Dabi, quien está siendo investigado por blanqueo de capitales habiendo sido arrestado en su país por este delito. El fondo IPIC negoció con Bankia un alquiler con opción a compra en 2013 a través de Cepsa, que pertenece a IPIC. El próximo 1 de octubre está prevista la ejecución de la compra para ser vendida.

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El comprador de esta Torre va a ser Amancio Ortega a través de su filial inmobiliaria Pontegadea. 

En el pasado mes de julio, Pontegadea hizo una oferta de 490 millones de euros para comprar el inmueble tras la decisión de IPIC de no ejecutar el derecho a compra con el que había alquilado la Torre a Bankia debido a la bajada del precio del petróleo. Por eso, en su momento, el IPIC decidió iniciar los trámites para traspasar el derecho a otro inversor. La puja dio a Pontegadea el derecho a comprar el emblemático edificio por encima de su precio de mercado con la idea de esperar su valorización, precisamente por ser uno de los edificios más representativos de la ciudad. 

El acuerdo no fue entre Bankia e IPIC

El acuerdo de compra de la Torre Cepsa no se formalizó entre Bankia y el fondo de Abu Dabi sino que el directivo lo formalizó a través de una sociedad instrumental propia aprovechando su posición en IPIC.

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Esta empresa se llama Muscari Property, de origen holandés y que a su vez depende de otra empresa llamada Muscari Investissement. El próximo 1 de Octubre y según lo acordado, Muscari Property tiene que ejecutar la opción de compra para vender el inmueble a Pontegadea. Esta operación ahora está sujeta a una extrema vigilancia porque Bankia está obligada a informar sobre cualquier posible intento de blanqueo de capitales y en la operación ya pactada no puede producirse ningún tipo de irregularidad.

En principio, la entidad bancaria asegura que el dinero procedente de la operación no proviene del blanqueo sino de una operación de préstamo solicitado a una entidad financiera española, pero no es Bankia quien tiene la última palabra. Serán las autoridades internacionales las que deben decidir sobre la procedencia de los recursos para hacer esta operación.  #Inditex #La economía hoy