"España es cada vez más importante y está en el punto de mira, hay activos muy buenos, y además cuenta con otro potencial: es el mercado natural para empresas de países como Francia, Italia y Alemania, más maduros". Éstas son las palabras con las que Gonzalo Fernández-Albiñana, que es quien dirige la división de MidCaps de Ardian en España se refería con respecto a la inversión en España. Ardián es una de las mayores firmas en Francia de private equity que entre otros activos gestiona fondos de inversión y que recientemente ha lanzado un nuevo fondo de 4.500 millones con una importante presencia en las compañías de mediana capitalización españolas.

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Los sectores de alimentación, automoción, química, salud y servicios están en el punto de mira del gigante francés. 

Un diferente punto de vista

La entrada de ingresos en España ha evolucionado cualitativamente durante estos años. En principio fueron las empresas sobrevivientes de la crisis quienes se plantearon salir del #Mercado español y traer dinero extranjero. Después la propia crisis del ladrillo ha traído al país un tipo de inversión, en forma de fondos de inversión para un sector inmobiliario excesivamente deprimido, que se han venido en llamar "fondos buitre" y que  han supuesto una solución intermedia ante un país que ha estado en quiebra y que necesitaba entrada de dinero con urgencia. Estos "fondos buitre" gestionan la renta de activos inmobiliarios que han comprado a un precio por debajo de su valor real y estas compras han impulsado artificialmente la subida de precios del sector inmobiliario y su nuevo arranque, pese a que actualmente la mayoría de estas viviendas siguen sin estar habitadas.

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Esta nueva forma de apostar por el mercado español supone un punto de vista diferente y más enfocado en el valor real del mercado. 

Un futuro a corto plazo de dudosa estabilidad

La proyección a corto plazo del mercado español es de dudosa estabilidad debido a la situación política que atraviesa el país. En los próximos meses, España se enfrenta a serios vacíos de poder en puestos de los organismos claves del país. Se sabe que en el año 2017 no se podrá cumplir con los parámetros fijados por la Unión Europea en cuanto a PIB y déficit. Muy probablemente la inercia de crecimiento de la economía del país sufra una parada que esperemos pueda corregirse en cuanto se solucione la cuestión política. 

Pese a todo esto, Los inversores siguen viendo atractivo el mercado español y centran su atención en el tejido empresarial de mediana capitalización.  #La economía hoy