El fabricante Mitsubishi, MMC, ha reconocido ayer en rueda de prensa la alteración de los resultados obtenidos de los tests de consumo de gasolina. Este reconocimiento se produjo ante las insistentes denuncias de otro fabricante japonés, Nissan, para cuya marca fabricaban dos de estos modelos.

Nissan, fabricante japonés que vende vehículos en todo el mundo y especialmente en Iberoamérica, encarga la producción de dos modelos Mini a Mitsubishi; sin embargo, cuando recibe los primeros modelos, realiza pruebas de consumo tal como estipula la legislación japonesa y obtienen unos resultados que no tienen nada que ver con los facilitados por Mitsubishi.

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Nissan les pidió investigar esta diferencia de resultados y fue entonces cuando se descubrió que se habían alterado para cumplir con lo exigido por la legislación.

Inmediatamente se convocó una rueda de prensa para hacer una declaración en la que los directivos manifiestan su arrepentimiento y declaran: “ Hallamos que respecto a los datos de las pruebas de consumo de fuel MMC llevó a cabo pruebas irregulares para la presentación de mejores datos de consumo que las tasas actuales y que el método empleado fue diferente del exigido por la legislación japonesa”. 

Nissan ha ordenado parar la producción de los modelos fabricados por MMC con la marca Nissan y ya se han abierto negociaciones para acordar las indemnizaciones que deberá pagar por este fraude. Además quedan por determinar las sanciones que MMC deberá afrontar ante el gobierno japonés por este fraude que en una primera estimación podría afectar a 625000 vehículos.

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Estos deberán ser revisados para adaptarlos a la normativa de consumo establecida por la legislación de Japón.

Al mismo tiempo, MMC, constituirá una comisión de investigación externa para averiguar las causas de este fraude e investigar si ha afectado a productos vendidos al exterior.

Se une así Mitsubishi a otros fabricantes como Kia, Hyundai y Ford en la alteración de los resultados de consumo de combustible de sus vehículos para cumplir con la legislación establecida. Los cuales se vieron obligados al pago de importantes multas al gobierno norteamericano.

Los fabricantes de vehículos se encuentran bajo una estrecha vigilancia por parte de los gobiernos por dos razones. Una primera por el caso del fraude masivo detectado en las pruebas de consumo de los vehículos de la marca Volkswagen, y una segunda por el creciente compromiso de los gobiernos occidentales por reducir los niveles de contaminación causante del calentamiento global y que se traduce en un endurecimiento de las normativas sobre niveles máximos de consumo de combustibles fósiles en vehículos. #Coches #Corrupción #Empresas