Nuevo frente abierto para #Google. La Comisión Europea planea abrir una investigación al sistema operativo de los móviles #Android por abuso de posición dominante. La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, advirtió que vigila al gigante tecnológico, señal de que Bruselas se plantea abrir una investigación que según algunos medios estaría a punto de comenzar. "Vigilamos de cerca los contratos de Google con los fabricantes de telefonía móvil y con los operadores que utilizan el sistema Android” ha señalado Vestager en una conferencia en Amsterdam.

Bruselas sospecha que la compañía estadounidense obliga a los fabricantes de teléfonos inteligentes o smartphones y tablets con sistema Android a incluir por defecto sus aplicaciones, como por ejemplo el correo electrónico de Gmail.

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Un sistema que Bruselas considera contrario a las normas de la competencia porque impide, por un lado, que los consumidores elijan por ellos mismos y, por otro, abusa de su posición frente a sus competidores. Así lo explicó Vestager, que lamentó que Google cierre las vías para que "los consumidores puedan acceder a nuevas aplicaciones".

Posible multa millonaria

Los móviles Android son actualmente los que tienen más cuota de mercado en Europa, por encima del 70%. Esto significa que casi todos los móviles tienen instaladas por defecto las aplicaciones de Google, una queja habitual entre consumidores y compañías competidoras. Si la Comisión Europea confirma la investigación, las tácticas abusivas de la compañía en los móviles podrían tener los días contados. 

El año pasado la Comisión abrió cargos contra la empresa, cinco años más tarde que el predecesor de Vestager, el español Joaquín Almunia, anunciara la investigación.

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En aquella ocasión el gobierno comunitario sospechaba que la empresa daba un trato de favor a sus propios productos cuando los usuarios de Google Shopping hacían búsquedas. Bruselas de momento está estudiando el caso, por lo que aún no se ha dirimido si la compañía ha quebrantado alguna regla. Sin embargo, si Bruselas considera que es culpable, el gigante tecnológico podría tener que hacer frente a una multa histórica de 6.000 millones de euros, una cifra que representa el 10% de su facturación.