La TEPCO (Tokio Electric Power) es la compañía eléctrica encargada de llevar a cabo las operaciones de mantenimiento y seguridad –después del desastre– de la tristemente famosa central nuclear de Fukushima que, como se recordará, sufrió un dramático accidente el día 11 de marzo de 2011 a consecuencia de la acción del #Terremoto que acabó generando un terrible tsunami, provocando el peor desastre nuclear que se recuerda en la historia desde lo sucedido en Chernóbil (#Ucrania).

El año 2020 sería el limite que la citada compañía se ha marcado -a cuatro años vista- para lograr que continúe acumulándose agua en los edificios que albergan en su interior los temibles reactores nucleares.

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Esta medida tendría como objetivo detener -o al menos frenar- la constante acumulación de material líquido radiactivo, con vistas a poder continuar con los trabajos que darían lugar a la desmantelación definitiva de esas instalaciones. Entre las medidas adoptadas, ya en funcionamiento, está la de la construcción de un "muro de subsuelo congelado", maniobras de bombeo de agua y un método de depurado del líquido previamente obtenido de los reactores, que ayudaría a despejar el área de materiales y componentes radiactivos.

El peligro real que entraña el agua cuyo origen proviene de los acuíferos subterráneos estriba en el hecho de que puede llegar a mezclarse con un elemento, un líquido muy radiactivo, que normalmente se emplea para el refrigerado de los reactores. Si esa agua, ya contaminada, invierte el proceso y revierte de nuevo en aguas marinas, puede llegar a provocar -aún- un mayor índice de contaminación radiactiva en aguas abiertas, lo cual continuaría revistiendo peligros muy serios para el ecosistema.

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Pero ahí no acaba todo. Otro de los desafíos está en que, si se consigue detener el influjo de agua, la compañía tendrá que estudiar cómo va a tratar las enormes cantidades de líquido -literalmente miles de toneladas- radiactivo almacenadas en el interior de Fukushima.

Son grandes retos, grandes desafíos enmarcados en una carrera contra-reloj que la citada compañía deberá gestionar de manera adecuada sin agravar más aún el daño irreparable producido por un accidente nuclear que, según algunas opiniones, podía haberse evitado. #Accidentes