Playboy Enterprises, ha anunciado la puesta a la venta de la mítica mansión Playboy, residencia de uno de los hombres más admirados por los hombres: Hugh Hefner (Chicago, 1926). El precio de salida será de 200 millones de euros (185 millones de euros). Quien decida hacerse con los veinte mil metros cuadrados, adquirirá una casa mítica. 

Con veintinueve habitaciones, una sala de juegos, una sala de cine privada, una bodega y varias piscinas (entre ellas la famosa "gruta", donde los invitados a las fiestas se encontraban con las conejitas), la casa fue adquirida por el dueño de Playboy en 1971, residiendo en el lugar más de cuarenta y cinco años.

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De hecho, la única condición de compra es que el propio Hefner seguirá viviendo en el lugar. 

Tan conocidas como sus fiestas en las colinas de Los Angeles cercana a Beverly Hills, por las que han desfilado casi todos los personajes de Hollywood, eran también los animales exóticos que circulaban por el lugar en sus mejores épocas. Poseía licencia de zoológica. Hefner no se iba con pequeñeces. John Lennon (conocido por quemar borracho un cuadro de Matisse, que sigue colgado), Jack Nicholson, Groucho Marx o Elvis Presley fueron algunos de los invitados a las fiestas de la mansión.

Hefner ha sido uno de los más fuertes precursores del erotismo y las libertades individuales de nuestra época, además de uno de los primeros defensores de las causas raciales. Criado en una familia ultraconservadora, a principio de los años cincuenta reivindicó la sexualidad con un tono juguetón al mismo tiempo que trataba en las páginas de su revista el periodismo serio y la literatura.

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Su revista gozó de un éxito casi inmediato. Hefner además fue empresario de clubs nocturnos atendidos por conejitas, casinos y hoteles. En plenos años sesenta fue el primero en colocar un humorista negro frente al público blanco, y no paró. Mostró además su apoyo y cobertura a activistas de la causa afroamericana como Martin Luther King y activistas contrarios a la guerra de Vietnam.

Su mansión, considera por Forbes la nueva mansión más cara de los Estados Unidos, según expertos inmobiliarios, difícilmente encuentre un comprador dada las malas condiciones en la que se encuentra y el elevado precio en relación a las residencias cercanas. #La economía hoy