La despensa solidaria es un proyecto surgido desde las asambleas del #15M que se desarrolla en cada uno de los barrios. Producto de la situación que están sufriendo muchas familias, se estiman que unos 900 núcleos familiares en el distrito de Villaverde están sin recursos. La campaña recoge alimentos suficientes para llevar  a cabo una despensa y también un espacio de intercambio.

Todo surge desde las asambleas, y es una respuesta para responder a las cientos de situaciones de desamparo por falta de recursos.  Según palabras de uno de sus voluntarios, Miguel Ángel Lozano, “personas que no tienen ningún ingreso, por eso recogemos, pedimos a la gente que aporten…”  Los voluntarios del 15M se han acercado a la salida de los mercados de la zona y allí recogen lo que los vecinos les dan: legumbres, leche, azúcar, aceite, pasta… Somos conscientes, continúa, “que  con esto no podemos cubrir todas las necesidades, porque nos falta pollo, carne, pescado y fruta… Eso lo responderemos con los grupos de consumo”, un proyecto en desarrollo que como detalla “sabemos que con lo que recogemos no podemos cerrar el círculo de alimentación, para ello nos hemos acercado a los comerciantes del barrio, haciendo ofertas de consumo por grupo familiar, dependiendo de lo que los comerciantes nos ofrezcan y de la cantidad de dinero que consigamos”.

Anuncios
Anuncios

Por otro lado los proyectos no solamente se enfocan en esta básica necesidad. “también recogemos juguetes, ropa… es un mercadillo de trueque, donde se intercambia, si alguien necesita algo y no tiene se le da, pero lo que proponemos es que las personas contribuyan a hacer grupos de intercambio”, aclara que no hacen caridad, “esto es un proyecto a largo plazo, tenemos un lema… Vamos despacio porque vamos muy lejos, promovemos que el que quiera algo se lo tiene que trabajar, tenemos que ser solidarios, el que quiera alimentos tiene que participar, bien en recogida, bien en reparto… y participar en el grupo de trabajo y en las asambleas”.

Otro de los proyectos es la autoproducción en los distintos huertos urbanos que se tienen en el barrio, promovidos por las asociaciones  y la Junta. “Ese es otro proyecto…” continúa Miguel mientras echa una mano a los compañeros llenando una caja de bolsas de legumbres y pasta “vamos a ver como lo vamos construyendo, nosotros queremos desarrollar un huerto urbano en otras zonas disponibles, donde poder producir y crear otra alternativa de consumo y demostrar que las cosas pueden cambiar, si la gente se une”.

Anuncios