Adrián, Ángel, Francisco, Arantxa, Javier, Olga, Jesús… Son sólo algunos nombres que se esconden detrás de un proyecto que está consiguiendo aligerar los elevados índices de parados en nuestro país. Se trata de las Lanzaderas de Empleo, que se ha puesto en marcha en diversas ciudades del territorio nacional con el fin de lograr la inserción en el mercado laboral de personas desempleadas.

Las cifras son elocuentes y suponen un soplo de aliento para los parados. En Lleida la cifra de incorporación al mercado laboral de los participantes se ha situado en un 78%, un 70% en Valencia y en la localidad de Aranda de Duero (Burgos) el índice alcanza el 45%, por citar algunos casos.

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En este momento están funcionando 63 lanzaderas en diversos puntos del país y los resultados han sido tan positivos que en algunas ciudades ya se han convocado varias ediciones.

El dibujante y arquitecto, José María Pérez González, más conocido como “Peridis”, es el alma mater de las Lanzaderas de Empleo. Viendo la desesperanza de muchos parados, decidió crear un proyecto que les permitiera recuperar la ilusión en el siempre proceso complicado de encontrar un empleo.

Los participantes cuentan con diferente formación y llegan de sectores muy diversos, pero trabajan todos a una con un objetivo común: que el grupo al completo encuentre un empleo.

La figura del coach se perfila imprescindible para sacar adelante este reto teniendo en cuenta el estado emocional en que se encuentran muchos de los participantes.

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El periodo de desempleo deja huella en los participantes que, en muchas ocasiones, llegan con el ánimo apagado y la autoestima por los suelos. El trabajo en equipo contribuye a reforzar su confianza y a recuperar la fortaleza para enfrentarse al proceso activo de búsqueda de empleo.

El coach actúa como dinamizador, si bien la actitud pasiva no tiene cabida en este foro. Las claves para obtener buenos resultados son una actitud comprometida y proactiva para facilitar que los parados encuentren un trabajo o apuesten por poner en marcha su propio proyecto empresarial.

La inteligencia emocional, la gestión del tiempo o la comunicación son términos ya familiares para los participantes, que se responsabilizan de su situación y aprenden a desarrollar su talento. La fase de intermediación con las #Empresas es definitiva para garantizar el éxito de la formación.

La coach de la Lanzadera de Aranda de Duero, Pepa Pequeño, muestra su satisfacción con este proyecto que facilita el contacto con las necesidades que tienen las empresas. “Los contratos vienen marcados por lo que oferta el mercado laboral”, explica Pequeño.

Las empresas han acogido con gran interés la labor que realizan las lanzaderas, ya que los participantes destacan por su compromiso en la búsqueda de empleo y por su actitud proactiva.

Nadie tiene la llave mágica que abrirá la puerta al mercado laboral, pero iniciativas de este tipo alivian el peso y la soledad de los parados.

 

 

 

  #Paro #Emprendedores