En julio de 2011, Bankia emitió acciones por valor de 3,75 €, un año después se comprobaba que los estados financieros de la entidad bancaria no demostraban ninguna capacidad económica. Paula Arduzi Sánchez es abogada en uno de los despachos de abogados que lleva adelante los juicios de los accionistas contra el citado banco.

“La principal irregularidad consistió en que encubrieron que tenían pérdidas, dando una imagen de total solvencia. Los informes que presentaron no reflejaban el real estado financiero de la entidad” asegura la letrada.

Los reclamos pueden ser presentados por cualquier comprador de acciones antes de que se hiciera pública la falta de beneficios.

Anuncios
Anuncios

“Hay muchas personas que han reclamado ya y creo que las que no lo han hecho, acabarán haciéndolo, ya que es la manera de intentar recuperar lo invertido.”

La mayoría de las demandas que se presentan contra Bankia aducen daños y perjuicios como consecuencia de una información errónea de los folletos informativos con los que la entidad captaba compradores.

Consultada sobre la cantidad de damnificados que habría dejado la salida a bolsa de Bankia, responde “los damnificados son miles por toda la geografía española, no se puede cuantificar ya que las reclamaciones no cesan. La mayoría de ellos son personas de avanzada edad que invirtieron parte de los ahorros de su vida”. Como ejemplo de la complejidad judicial que estos casos suponen basta citar la situación actual de los Juzgados de Valencia que han recibido en 6 meses más de 7.400 demandas.

Anuncios

La mayoría de la acciones de Bankia fueron adquiridas por jubilados y pensionistas, pequeñas empresas familiares e inversores menores.

Arduzi Sánchez es optimista con respecto al resultado de los juicios. “La probabilidad de recuperación es bastante alta, especialmente para los que adquirieron las acciones antes de la salida a bolsa de Bankia, es decir 19 de julio de 2011.”

El tiempo que demoran estos juicios, tanto para celebrarse como para emitir una sentencia, depende del juzgado en el que recaigan y la carga de trabajo que éste tenga. “Puede oscilar entre varios meses y dos años aproximadamente” comenta la abogada.

En mayo de este año, los jueces comenzaron a solicitar que las demandas se presentaran individualmente y no de forma colectiva. Los magistrados argumentaron que estas últimas demoraban el trámite ya que no se podía evaluar de igual forma una demanda por 300.000 € que otra por 6.000 €. De esta manera, los tribunales pueden examinar las condiciones singulares de cada demandante.

Anuncios

Paula Arduzi Sánchez considera “más efectiva la demanda individual, porque siempre hay que estar al caso concreto y centrarse en las particularidades de cada cliente.”

Si bien, aún hay tiempo para que los accionistas presenten sus reclamos, la abogada aconseja hacerlo lo antes posible. “Las acciones judiciales están sometidas a plazo, es decir que el paso del tiempo sin ejercitarlas puede hacer que no se puedan luego reclamar, es lo denominado prescripción. Por ello, cuanto antes se inicien mejor, en cualquier caso la prescripción se puede interrumpir.”

  #Gobierno #Crisis