Los consumidores de la zona euro se hicieron cada vez más preocupados por la amenaza de una salida de Grecia de la zona euro, un desarrollo que podría debilitar el gasto y la modesta recuperación económica de esta zona. 


La Comisión Europea dijo el jueves que la medida titular de su encuesta mensual de los consumidores cayó a 5,6 en junio. Aún de la lectura negativa, la medida se mantiene por encima de los niveles observados en los años transcurridos desde la crisis actual financiera. 


Durante los episodios anteriores de elevada incertidumbre sobre el destino de la zona euro, la confianza del consumidor se ha debilitado significativamente, sobre todo a mediados de 2012, cuando la amenaza de una ruptura de la zona monetaria parecía en su forma más severa algo inminente. 


Pero la respuesta a esa misma amenaza ha sido inferior para el mes de Julio, lo que refleja la falta de turbulencia en los mercados financieros, donde los rendimientos de los bonos emitidos por otros gobiernos de la eurozona se mantuvieron relativamente sin muchos cambios, incluso para Grecia. 


Grecia representa alrededor del 2% de la producción económica total de la zona euro, y sus problemas tendrán poco efecto directo sobre la tasa de crecimiento de la zona monetaria. A diferencia de los primeros años de la crisis de deuda que comenzó en 2010, la exposición de los prestamistas de la eurozona para el país es mínima. Por lo tanto, se tiene poco en juego. Pero la salida de Grecia podría plantear dudas sobre la durabilidad de la zona euro, y crear un nuevo conjunto de incertidumbres para una población que está cansada de la carencia extrema, el alto índice de desempleo y la incapacidad de los políticos para que la crisis extrema y la gran deuda lleguen a su fin. 


Sin embargo, cualquier impacto duradero en las expectativas de la población, podría resultar muy costoso para la lenta recuperación de la eurozona. 


El aumento del gasto de los consumidores hacia el final del año pasado ayudó a impulsar un repunte modesto en el crecimiento económico de la zona euro. La fuerte debilidad del euro como moneda no ha demostrado ser un elemento de cambio para los exportadores de la zona euro en la economía del primer trimestre. El suceso que mitigaría a la recuperación pende de un aumento en el gasto público y la inversión empresarial. 


"Cualquier impacto adverso sobre la confianza del consumidor de la zona euro que viene de lo que ha sucedido en Grecia es obviamente decepcionante y es motivo de preocupación dado que el consumidor ha estado jugando un papel principal en el crecimiento de la zona euro recientemente mejorado. Queda por ver si la marcada caída de julio en la confianza afecta significativamente al gasto del consumidor y si la confianza se recuperará dado el acuerdo que se ha alcanzado para Grecia." #Crisis en Grecia