Hisao Tanaka, presidente y director ejecutivo de la mayor empresa tecnológica y nuclear de Japón, Toshiba, ha renunciado a todos sus cargos tras los resultados de una investigación independiente en la que se ha podido saber que ha estado modificando los datos relacionados con las ganancias de la empresa durante más de seis años. Por ello el vicepresidente de la empresa, Norio Sasaki, junto con otros ocho cargos ejecutivos de Toshiba también han presentado su renuncia a sus cargos. Desvinculándose así de toda relación con la empresa.

El grupo independiente encargado por la misma empresa a expensas de los altos cargos pudo ver que según los datos estudiados la empresa había engrosado los beneficios de Thoshiba en un total de 1.200.000.000 dólares. Parece ser que esta investigación viene a confirmar las dificultades por las que está pasando Japón respecto a sus políticas empresariales que destacan por un conformismo tan fuerte que incluso no permite contradecir las decisiones de los jefes.

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El origen de este engaño se remonta al año 2008, año en el que empezó la #Crisis económica que ha afectado a todo el mundo. En esa época varios departamentos como el encargado de los ordenadores personales y los chips informáticos se encontraban en una situación financiera pobre. A esto también se le añade el batacazo que supuso para la empresa el accidente nuclear ocurrido en el año 2011 en Fukushima. Accidente que dio origen a un mayor miedo y desconfianza por parte del público a este tipo de energía dando lugar a una disminución de la perspectiva financiera en este negocio.

Según los encargados del informe, los directivos ponían unas metas de rendimiento poco creíbles y uno de sus grandes errores fue imponer una cultura directiva en la que no se le podía cuestionar los deseos de los principales directivos de la empresa recalcando que el presidente de la compañía Hisao Tanak era consciente de que estas cuentas se estaban adulterando.

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Parece que este no es el primer caso que se conoce ya que otras grandes empresas como Olympus Corp fueron investigadas por prácticas parecidas en las que se pudo ver como ocultaron unas pérdidas económicas de 1.700 millones de dólares. Estos casos están dañando gravemente la confianza de los inversores internacionales y por ello el presidente de Japón, Taro Aso, califica estos hechos de lamentables e incidió en que supone un duro golpe tras el intento de recuperar confianza tras el escándalo de Olympus.