La palabra genera, aunque se desconozca su verdadero alcance, la sensación de inestabilidad y #Crisis financiera. Los ciudadanos griegos comenzaron ayer lunes una semana sin bancos, con prohibiciones e incertidumbre económica, el llamado popularmente "corralito".

Solo podrán efectuarse retiros por cajeros automáticos de 60 € diarios. Nada bueno puede esperarse de esta medida que se implementó también durante el gobierno de Fernando de la Rúa, en Argentina, a finales del mes de diciembre del 2001. Aunque en esa ocasión fue aún más grave y algunas consecuencias aún no se han saldado. El "corralito" argentino bloqueaba, además, los plazos fijos y las cuentas corrientes, pesificando las cuentas en dólares.

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Los depósitos fueron liberados, recién, un año después de anunciarse el decreto.

El comienzo de aquella crisis tuvo un origen similar al de Grecia, suspensión de pagos, una elevada deuda externa y el Fondo Monetario Internacional detrás. En octubre del 2002, a menos de un año del anuncio de la medida, cerca del 20 % de la población activa se encontraba desocupada. La salida de la convertibilidad fue la aparente solución a una crisis que duró 10 años y de la que todavía quedan secuelas. #Crisis en Grecia