Dejoria, hoy empresario de éxito, empezó con 700 dólares junto con su amigo Paul Mitchell. Dos hombres que nadando a la deriva, consiguieron alcanzar esa modesta cifra para empezar su negocio de productos de belleza "John Paul Mitchell Systems". Hoy en día, esta e es una de las mayores empresas que fabrican champús en el mundo, con 1000 millones de dólares al año.

Nuestro protagonista tras la muerte de Paul Mitchell, es actualmente, el dueño de una empresa que no ha parado de crecer y que simboliza en cierta manera el sueño americano. Creyeron en una idea y pese a tener que dormir como Dejoria en un coche, juntaron el dinero suficiente para a base de ilusión y trabajo, hacer realidad sus sueños.

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Nacido en 1944 de padre griego y madre italiana, supo desde su más tierna infancia lo que era pasar dificultades, desde los 9 años le tocó trabajar y junto con sus amigos de juegos, se dedicó como primer trabajo a repartir tarjetas de Navidad. Los años fueron pasando y estuvo dos años en la marina de USA, al acabar su servicio, trabajó como comercial de seguros, enciclopedias e incluso de material médico.

Cuando le preguntan por aquellos años, expresa la clave del éxito que luego tendría, una fe imperturbable, según él, aprendió a estar preparado para ser rechazado. En una entrevista en Forbes declaró que hay que mantener el entusiasmo y la confianza ante la puerta número uno como ante la cien. Al secreto de la perseverancia le acompañó un buen ojo, no exento de suerte, en 1989 año en que falleció su socio, compró la marca Patrón, que producía uno de los mejores tequilas de México.

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El resultado de su inversión actual es la venta de dos millones de cajas al año.

Siempre dice una frase que aprendió en su niñez "El éxito no compartido es un fallo" e intenta llevarla a rajatabla, ya que todos los años dona millones de dólares a la caridad, firmando junto con Warren Buffet y Bill Gates, la firme promesa de donar parte de su fortuna a la filantropía. Está claro que su mensaje de positividad puede sonar excesivo pero es una lección de vida, la confianza en las posibilidades es una de las mejores armas que tenemos en la vida, el confió en su sueño y lo logró, ¿Cuál es el tuyo?