Tal y como informábamos hace unos días, la compañía Repsol confirma a través de un comunicado que no ha hallado petróleo en aguas canarias y da por finalizados los sondeos exploratorios en la zona. Una vez concluidos los análisis de las muestras obtenidas, se ha constatado la existencia de bolsas de gas natural (desde metano hasta hexano), pero sin el volumen ni la calidad suficientes como para rentabilizar su posible extracción y explotación. Se descarta de forma definitiva el inicio del segundo sondeo autorizado frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, el denominado “Chirimoya”, y la empresa última los preparativos para los trabajos de sellado del pozo perforado.

El buque de posicionamiento dinámico, “Rowan Reinassance”, parte rumbo al Golfo de Guinea para continuar con las prospecciones petrolíferas en dicha zona, en concreto, a Angola, en el marco del programa de exploración de hidrocarburos que la compañía tiene en dicho país. En el comunicado emitido por Repsol, se informa de que el pasado 11 de enero se alcanzó la máxima profundidad prevista, de 3.093 metros, y durante la próxima semana se procederá a las labores de sellado del pozo perforado con las máximas garantías y protocolos de seguridad, aplicados igualmente en todas las fases del sondeo petrolífero “Sandía”, iniciado el pasado 18 de noviembre. En dicho comunicado se incide de igual manera en que durante las prospecciones, que han sido llevadas a cabo por un equipo de 750 profesionales de más de 50 empresas, en todo momento se han aplicado los más estrictos estándares de seguridad y respeto por el medioambiente.

Las reacciones al anuncio de la empresa Repsol no se han hecho esperar. Al igual que el Cabildo de Lanzarote comunicó hace unos días, Fernando Ríos, comisionado para el Desarrollo del Autogobierno de Canarias, ha manifestado que el Gobierno canario seguirá adelante con las demandas interpuestas por la vía penal contra la autorización de las prospecciones dada por el Gobierno central y el Ministerio de Industria, Turismo y Energía, a cuyo frente está el canario José Manuel Soria.

La polémica que se desató por dicha autorización movilizó a la sociedad canaria, de la que una gran parte se posicionaba totalmente en contra de los sondeos, al entender que podían dañar gravemente el medioambiente del archipiélago, en el hipotético caso de un derrame de crudo, cuya principal fuente de ingresos es el turismo. La campaña, liderada por el ejecutivo canario, no pudo sin embargo paralizar el inicio de las prospecciones, y el ejecutivo de Rajoy impidió incluso la celebración de la consulta prevista para el 23 del pasado mes de noviembre, que quería dar voz oficial a la población isleña. Por tanto, el abandono definitivo de Repsol es, sin duda, la mejor noticia que podían recibir esa gran parte de los canarios, que han luchado durante años contra la búsqueda de petróleo en sus aguas. #Islas Canarias