Cada vez son más las personas que ante la falta de oportunidades laborales, deciden crear su propia empresa. Si estás en esa situación deberías de tener en cuenta el primer paso que tienes que seguir para constituirla, tienes que escoger el tipo de sociedad y régimen fiscal. En España casi el 95% de las diferentes formas jurídicas son Sociedad Anónima y Sociedad Limitada.

Empresario Individual (ERL)

Si eres empresario individual respondes con tus bienes a las deudas contraídas, es decir que pueden embargar tus bienes o los del matrimonio si no consta separación de bienes, aunque la Ley 14/2013 añade la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada donde quedaría excluida la vivienda habitual como parte afectada. Los requisitos son aparte de darse de alta como autónomo en la Seguridad Social, pagar el Impuesto de Actividades Económicas. En esta forma jurídica no hay socios, sólo empresario y la tramitación es más sencilla que en sociedades.

Comunidad de Bienes (CB)

En este caso se asocian varios empresarios poniendo bienes en común. Estos bienes tienen que constar en un contrato privado, detallando aportaciones y porcentajes de cada uno. Se necesitan un mínimo de dos socios. Los socios que trabajan en la Comunidad de Bienes tienen que darse obligatoriamente de alta como autónomos.

Sociedad Limitada (SL)

Usada mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas. En este caso las deudas se limitan al capital aportado a la sociedad. No hay un mínimo de socios, puede ser Unipersonal. El capital aportado puede desembolsarse poco a poco gracias a la Ley de Apoyo a los Emprendedores. Se tiene que inscribir en el Registro Mercantil y tributan Impuesto de Sociedades el 20% en el caso de que los beneficios sean inferiores a 120.000 euros. Los socios administradores tendrán que estar en Régimen de Autónomos y los socios trabajadores en Régimen General.

Sociedad Limitada Nueva Empresa (SLNE)

Esta es una opción de SL para empresas que se crean de forma electrónica, acelerando el proceso de constitución de la misma. Conseguimos en dos días lo que de forma ordinaria nos llevaría sobre 60 días. Tiene menos costes y obtendremos asesoramiento y aplazamiento de impuestos los primeros años. Mínimo un socio y máximo cinco. La responsabilidad se ajusta al capital aportado que tiene que ser un mínimo de 3012 €. Podemos constituir la empresa de forma telemática en un documento único electrónico (DUE) con una sóla comparecencia ante notario y en 48 horas.

Sociedad Anónima (SA)

Para empresas de mayor tamaño. No hay un máximo de socios y el mínimo es uno. Las deudas se limitan al capital aportado a la sociedad, que tiene que ser al menos de 60.000 €. Su constitución requiere mayor número de trámites, necesitamos inscribirla en el Registro Mercantil incluyendo los Estatutos e Impuestos de Sociedades. Dependiendo del cargo se dará de alta en diferente Régimen de la Seguridad Social.

Tendremos otras opciones como son Sociedad Laboral (S.A.L o S.L.L), Sociedad Cooperativa (S.Coop.V), Sociedad Comanditaria por Acciones o Sociedad Comanditaria Simple.