En los pasados días, en plena polémica independentista con discursos que justifican los problemas de gestión por razones de control territorial, resulta que el banco brasileño BTG Pactual ha obtenido 146.65 millones de euros por la venta de sus participaciones en la empresa gestora de dos peajes, los de Vallvidrera y del Cadí, obteniendo de este modo un beneficio de 86.9 millones de euros en relación a la cantidad que había destinado para la adquisición de esas mismas participaciones, por las que el banco tuvo que desembolsar 59.5 millones de euros, y tan solo 2 años atrás. Todo este beneficio lo obtiene en base a una gestión privada de un bien público, que en lugar de ser gestionado desde el sector público directamente, se gestiona por medio de entidades privadas que son capaces de conseguir beneficios, beneficios que bien podrían ayudar a unas arcas en mínimos.

Anuncios
Anuncios

Todo esto resulta sorpresivo dado a que la empresa a la que el banco brasileño compro las participaciones con las cuales dos años después de la privatización obtuvo esos beneficios millonarios de lo que era una empresa pública. Resulta curioso que ante tantas acusaciones de destrato presupuestario por parte del #Gobierno central, llegándose a hablar de robo, el gobierno catalán haya hecho este enorme regalo a una empresa privada extranjera.

Por alguna razón esta noticia no ha sido resaltada, puede ser que la vorágine en la que se encuentran Mas y Junqueras para conseguir la independencia a pasos acelerados haya ayudado a que asuntos claves en la gestión por parte de las personas electas para gestionar la autonomía y así sus arcas públicas, haya pasado a segunda plana a favor de asuntos que la agenda política ha querido poner en primer lugar.

Anuncios

La historia de negocios del banco brasileño con la "Generalitat" no se reduce a este asunto anteriormente mentado, pues tres semanas después de que esta entidad se hiciera con las participaciones relacionadas a la gestión de los túneles, las relacionadas con la gestión del agua entraron en juego. El banco BTG Pactual participo en la mayor privatización de la historia de la "Generalitat" formando parte de in consorcio liderado por Acciona que consiguió la gestión de Aguas Ter-Llobregat (ATLL).

Con la privatización de Aguas Ter-Llobregat (ATLL), la "Generalitat" obtuvo 1000 millones de euros, cuantía que infló considerablemente las arcas públicas. Pero a pesar de esa enorme cantidad, la privatización no estuvo libre de polémica. El Órgano Administrativo de Recursos Contractuales de #Cataluña (OARCC) dictaminó que la adjudicación al consorcio fue irregular porque el ganador, por increíble que parezca, no cumplía con el pliego de condiciones, algo que quien adjudico este concurso podía conocer dado que el OARCC es una entidad pública que depende de la propia "Generalitat".

Anuncios

Luego, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y el Tribunal Supremo han instado a revocar la concesión, pero los responsables del gobierno de Cataluña no parecen prestar atención a las sentencias judiciales a pesar de la notoriedad pública.