Varios países europeos llevan años quejándose por el hecho de que una gran cantidad de empresas que actúan a nivel mundial deciden pagar sus impuestos en Irlanda, este es un país que ofrece muchas ventajas a la hora de pagar los impuestos, ventajas que otros países por ciertos motivos, legales o económicos no se pueden permitir. En definitiva, este país ofrece a las empresas la posibilidad de evadir una gran cantidad de impuestos, teniendo en cuenta las cifras que muchas de estas mueven, estaríamos hablando de millones y millones de euros que otros países han dejado de ganar por culpa de la legislación irlandesa.

Pese a que han pasado muchos años desde que las empresas empezaron a hacer estas prácticas, aunque legales, moralmente deplorables Reino Unido ha expresado su preocupación ante estos actos y ha decidido actuar en consecuencia, para ello han elaborado un impuesto nuevo que obligará a todas estas empresas que actúan dentro de sus fronteras a pagar el 25% de todos los beneficios que generen (siempre que estas actividades se realicen en su territorio).

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Este impuesto estará activo a partir del 1 de abril de 2015.

Las cifras que esperan recaudar con esta nueva norma son abismales, previsiblemente se ha podido calcular que el estado conseguirá ganar más de 1.000 millones de libras tan solo haciendo un recuento de las principales empresas como son Twitter, Facebook etc. Tampoco hay que olvidar a los bancos, estos recaudarán más de 4.000 millones de beneficios.

Muchas de estas empresas aún no han hecho declaraciones sobre su futuro dentro de este país, esto puede deberse a que muchas están bajo investigación por posibles delitos de evasión de impuestos, las empresas más nombradas han sido Amazon y Apple entre otras ya que estas conseguían incluso decir que en España por ejemplo tenían perdidas, cosa que obviamente es mentira.

En el caso de que esta medida tuviese éxito es posible que otros países europeos decidiesen adoptarla, sin embargo probablemente las empresas encuentren otro paraíso fiscal en el cual asentarse y de esta manera volver a empezar el círculo que ha habido en Irlanda.