A partir del sábado 13 de diciembre es de aplicación un nuevo reglamento europeo de información alimentaria. Ello implica una serie cambios en el etiquetado que mejoran la cantidad y calidad de la información con que cuenta el consumidor antes de adquirir un producto. Y sobre todo, permite que esta sea algo más sencilla y legible. Concretamente, se mejora la información en cuanto a la composición de los alimentos, la cadena de suministro o el origen de los mismos.

Por lo que se refiere a la mejora en la información sobre el contenido de los nutrientes, su inclusión en las etiquetas será voluntaria durante un año.

Seguidamente exponemos las principales novedades que encontraremos en las nuevas etiquetas:

1- Una letra más legible, pues se establece un tamaño mínimo de 1,2 mm. Si la superficie mayor del envase es inferior a 80 centímetros cuadrados, la misma podrá ser igual o superior a 0,9 mm.

2- La información alimentaria obligatoria deberá aparecer en un lugar destacado del producto y estar escrita de modo indeleble, es decir, que no se borre.

3- Debe destacarse si el producto contiene algún ingrediente que pueda causar intolerancias alimentarias o alergenos. Para ello se usará la negrita, el subrayado o un tipo, estilo o color de letra que resulte llamativo.

4- Debe detallarse el tipo de aceites vegetales con los que se ha elaborado, es decir si es de girasol, de oliva o de palma,

5- Deben aparecer la fechas de congelación y descongelación. La primera, "congelado en", es obligatoria para los productos de la pesca no transformados, la carne y otros productos cárnicos. La segunda, "descongelado", debe aparecer en aquellos productos que se hayan descongelado antes de ponerse a la venta.

6- Hay que especificar el origen de los productos cárnicos, preparados de carne y productos de la pesca que tengan proteínas animales añadidas. Esto será obligatorio a partir del 1 de abril de 2015, con independencia de que el producto sea fresco, congelado o ultracongelado,

7- Los alimentos que aparentemente estén elaborados con un único tipo de pescado o carne, pero que sin embargo sean la suma de varios, deben estar aclarados.

8- También debe precisarse si el producto contiene edulcorantes, cafeína, sal de amonio, ácido glicírrico o si ha sido envasado en atmósfera protectora.

9- La etiqueta nutricional deberá contener información sobre hidratos de carbono, grasas saturadas, proteínas, azúcares, energía y sal, que deberá indicarse de manera agrupada y según porción.

10- La bebidas alcohólicas o que sean bebidas refrescantes, con más de un 1,2% de alcohol, deben tenerlo informado en la etiqueta.

11- El reglamento avala el uso voluntario de las ingestas de referencia, algo que ya estaba siendo utilizado. Dicha información es de gran ayuda para el consumidor pues le indica el porcentaje diario de nutrientes que toma con dicho alimento o bebida. Así por ejemplo, si el producto contiene un 10% de grasas, sabemos que aún podemos tomar, con otros alimentos, el 90% restante.