Las universidades andaluzas vuelven a ser protagonistas esta semana tras el denominado caso Errejón que la semana pasada estaba en el punto de mira de todos los medios, y con él, la #Universidad de Málaga. Este lunes ha sido el turno de la Universidad de Cádiz, tras hacerse pública la noticia de que a su manera, algunos integrantes del equipo de gobierno que actuaba bajo los mandatos de Diego Sales, el antiguo rector, tenían sus tarjetas black.

Aunque no se ha hecho pública ninguna auditoría sobre el dinero destinado, se habla de un gasto en ningún caso inferior a los 380.000 euros en el periodo comprendido entre 2007 y 2011, aunque el montante puede haber sido muy superior. Los usuarios de las tarjetas eran el propio rector y algunos vicerrectores y directores generales. Entre los gastos que aparecen en los extractos hechos públicos por Diario de Sevilla hay, entre otros, cantidades ínfimas destinadas a pagar parkings o billetes de metro, gastos más elevados en tiendas como Makro, Ikea o Media Markt o incluso facturas de restaurantes y algún que otro viaje personal.

En cualquier caso, dicho gasto desenfrenado y sin control, ha sido visto por los propios catedráticos de la universidad como lamentable, ya que durante esos años y los venideros los recortes han provocado la salida de parte del profesorado de la universidad, llegando a cifras como los cuarenta profesores menos en los últimos doce meses. Algunos catedráticos han declarado en ciertos medios que "el caso de las tarjetas es una vergüenza que era conocido por buena parte de la comunidad universitaria.

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Esto sucedía durante los años de bonanza, pero también cuando llegaron los recortes y la mayor parte de los departamentos de cualquier facultad perdía profesores porque no se podían pagar sueldos de poco más de 600 euros, una miseria. 600 euros eran los que más de uno del equipo de gobierno se gastaban en una sola comida en Cumbres Mayores, Veedor, San Antonio o El Faro, que eran los lugares habituales. Se gastaba sin ton ni son". 

Durante el periodo Diego Sales, que fue elegido rector de la Universidad en mayo de 2003 y reelegido en mayo de 2007 y recientemente ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Lingüística de Moscú, las tarjetas usadas fueron de dos clases; mientras Sales y Vadillo, su gerente, tenían tarjetas Visa Business Oro con un tope mensual de la friolera de 30.000 euros el resto de tarjetas entregadas al equipo directivo eran Mastercard Empresa, con un tope de 3.000 euros al mes.

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Sales utilizaba la tarjeta con bastante frecuencia y se estima que el gasto total que hizo de ella supera los 85.000 euros. El resto de vicerrectores y directores generales hicieron un uso de ella más variado, desde los 34.000 euros gastados por el adjunto al rector, Francisco de Asís Álvarez González, especialista en Estadística, hasta los 5.000 que gastó el vicerrector de Innovación, Manuel Blanco Ollero.

La indignación tanto de los miembros de la Universidad como de los que no lo son es total. #Corrupción