Si alguien hace un desagüe en el lecho de un rio ¿qué se supone que va a pasar? Pues que el agua del rio se colará por ese desagüe. En Girona ha sucedido esto, ADIF hizo un pozo de extracción de tierras para el túnel del AVE que pasa por debajo de esta ciudad, en medio del lecho de una riera. Como era de esperar se dieron cuenta, pero en vez de pensar en hacer otro pozo se decidió apartar la riera; como protección se hizo un muro provisional (sin anclajes) que había de aguantar hasta el final de las obras cuando se habría de tapar. Pero las obras se pararon sine die por falta de dinero, dejando esa chimenea como "respiradero"; obviamente llegaron las lluvias y la riera recuperó su antiguo cauce y se llevó por delante el muro anegando en su totalidad el túnel. Las reparaciones de la inundación casi doblan el haber tapado ese sumidero. La lógica imperaría que se hubiera arreglado inmediatamente el problema de la chimenea; pero no, ha vuelto a llover y ha vuelto a inundarse el túnel. El resultado es que para ahorrarse una obra la pagamos tres veces, eso si no continúan con sus trece y reparan de una vez esa chimenea.

En todas partes cuecen habas, y podemos encontrar ejemplos de errores en todo el mundo. Pero aquí el error parece ser una característica nacional. Mientras en todo el país las casas con baldosas en la fachada, típicas de los años 70, están arrancándolas porque estas se desprenden al pasar dos décadas como muy tarde; Calatrava hace una cubierta de baldosas (imitando a Gaudí, que cien años después siguen bien fijadas) que no resisten ni un lustro porque no es trecadís sino baldosa y encima pegadas sobre acero, que hasta los aparejadores saben que no se pegan. Todas las obras solo se hacen pensando en hacer un presupuesto espectacular para algo que no llega ni a caseta de feria. Pero lo peor es que por abaratar costes se abarata el pensar. La falta de planificación alarga estúpidamente los términos, reduce el seguimiento de las especificaciones y se obvian las pruebas de calidad.

Por ejemplo tenemos un aeropuerto donde no pueden aterrizar aviones, sus pistas son cortas. Un velódromo que su pista se hizo dos veces, una la pista no era homologable, y cuando la rehacen equivocan las dimensiones. En ambos casos la normativa era clara desde inició ¿Nadie se dio cuenta?

Otro ejemplo son las infraestructuras redundantes. La connivencia político constructor ha fabricado autopistas, kilómetros de vía férrea, aeropuertos inútiles, polígonos industriales… Hoy las infraestructuras que no se usan por falta de usuarios o necesitad llenan el país. Pero a diferencia de los farmacéuticos, no hay ningún constructor que no haya cobrado la obra, y el sobrecoste de 10 o 100 veces más que increíblemente se ha dejado. No es de extrañar que SACYR no entendiera que el sobrecoste lo había de pagar el, y que si no acababa a término ejecutarían las cláusulas de retraso. Aunque esto el gobierno le puso remedio: Le regalo la indemnización de CASTOR. #Corrupción