Y sigue bajando el precio del petróleo. Aún más con el compromiso firme de China y USA con la reducción de emisiones de gases invernadero. Aunque en USA los republicanos son un gran peligro para el fracaso de estas, es muy posible que cuando dentro de dos años llegue un presidente republicano a la Casa Blanca, parte de la política ya iniciada por Obama se mantenga aunque sea para no romper acuerdos bilaterales.

Así pues el Oil Peak, que fue el responsable de la subida de precios desorbitante, ha muerto y con él la escalada de precios. Y en este contexto nos encontramos con países que habían presentado su candidatura a liderar el nuevo orden, algo descolocados. Por un lado tenemos los países árabes, estos empiezan a notar esta caída, aunque al ser básicamente fortunas personales forjadas durante muchos años, tienen grandes reservas para aguantar e inversiones que suplen en parte las pérdidas. Los países árabes si continua siendo moderada la bajada podrán resistir.

Otro problema tienen Venezuela y Rusia. El primero es un país castigado durante años por una derecha reaccionaria que mantenía en la pobreza extrema gran parte del país. Eso provocó la entrada del movimiento Chavista. Con medidas populistas y una verdadera política de protección social (sanidad, educación y subsidios) han conseguido que la mayor parte de la población les de soporte. Pero, en parte debido a una resistencia a ultranza de las fuerzas económicas de tipo conservador, el país no ha conseguido aumentar su industrialización en comparación a la que tenía antes de la llegada de los Chavistas. Así pues, su único recurso es ser el máximo productor de petróleo de Sudamérica y, en los tiempos de la locura de precios, se convirtió en el hermano mayor de las economías de la zona. Hoy Brasil es el hermano mayor indiscutible, en incluso la pobre Bolivia tiene un crecimiento mayor y más consolidado.

Rusia, en cambio, añora ser la segunda superpotencia mundial. Putin es un inteligente dirigente (el más inteligente después de Nikita Khruschev) que, con destreza, suple su posición real en el mundo intentando mostrar su liderazgo frete a los Estados Unidos. Aun así, el grupo que ha formado y del que se presenta como líder: los BRICS, Rusia no es ni mucho menos el más grande y su PIB esta sostenido por el petróleo y el gas, como los países árabes. Como Venezuela, pero a una escala mucho mayor, necesita las divisas provenientes del petróleo para continuar importando comida y bienes de consumo que no produce suficientemente.

Hasta hace poco la OPEP tenía fácil mantener a raya los precios, bajaba un poco la producción y estos subían. Pero si el precio es alto, la producción no convencional sale a cuenta e inunda el mercado. Por ejemplo, desde la aparición de ISIS en Irak y Siria estos dos grandes exportadores han dejado de operar, algo que ni se ha notado al continuar bajando los precios. La OPEP ha perdido el control definitivamente. Y más al ir avanzando la reducción de emisiones. Estamos delante de un cambio radical mundial.