La UE ha tenido desde su origen una singularidad llamada Gran Ducado de Luxemburgo. La UE hasta la entrada de Malta y Chipre (griego) no tenía Micro países. Singularidades como Andorra, Mónaco, Liechtenstein o San Marino, aunque estuvieran rodeados por la CEE, nunca formaron parte de ella; sólo tenían acuerdos comerciales y de tránsito de personas, pero la CEE veía (y aún ve) que su convergencia es complicada. Luxemburgo siempre ha sido la excepción, e incluso tiene órganos comunitarios alojados en él; esto fue debido a que los Países Bajos: Holanda, Bélgica y Luxemburgo; entraron en bloque como Benelux en la constitución de la CEE.

Luxemburgo es uno de los países centrales de esta UE, como país fundador aloja órganos de la UE, ha ratificado todos los tratados, y para más reseña de centralidad su anterior primer ministro, Jean-Claude Juncker, es el actual Presidente de la Comisión Europea. Por otra parte ha mantenido singularidades heredadas de la época del Benelux, las cuales le ha creado tensiones con el resto de socios comunitarios. Al ser un país pequeño y a la vez central, ha sido atacado poco por ello, siendo otros países como Irlanda u Holanda más acusados de deslealtad fiscal por mucho menos.

La crisis económica y la necesitad de recaudación por parte de los estados, puso en el punto de mira a los paraísos fiscales y el secreto bancario. Suiza al estar fuera de la UE se convirtió en un país refugio para el capital comunitario (por ejemplo español); pero la presión internacional ha acabado con el secreto bancario en Suiza (de aquí que salieran a la luz tantos escándalos en España), pero también en Luxemburgo. De golpe la UE se dio cuenta que no era necesario ir a Las Caimán para encontrar un paraíso fiscal, porque Luxemburgo lo era de facto. Hoy Luxemburgo ha tenido que eliminar su secreto bancario y homogenizar las leyes fiscales, algo que para un país pequeño y con pocos recursos ha sido un golpe muy duro.

Luxemburgo está en la zona más rica de Europa, entre medio de Renania, Alsacia, valle del Sena Valonia y Flandes; no en vano era la patria de Carlomagno, por eso se hizo con el control de toda Europa Occidental. Pero su PIB en comparación a su tamaño y recursos es muy superior al que se podría esperar. Esto se debe a que tiene instituciones comunitarias que aportan dinero para su mantenimiento, y que éstas a su vez atraen a empresas a poner sedes en su territorio, que aportan no solo trabajo sino impuestos. Aunque hasta hoy no solo había el efecto "Capital" (lo descrito antes) sino también el efecto Andorra o Mónaco, que consistía en tener bancos opacos e impuestos bajos. Lo primero ha desaparecido tanto para Luxemburgo como para Andorra y Mónaco; lo segundo las dos últimas lo pueden mantener al no formar parte de la UE pero Luxemburgo se ha visto obligado a armonizar.

Ha sido precisamente con el mandato de Jean-Claude Juncker que Luxemburgo ha salido de la lista de Paraísos Fiscales, por lo menos hasta hace poco. Descubierto por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y puesto en manos de las autoridades Comunitarias; se han puesto a la luz más de 28.000 páginas de documentación, en donde se detalla como grandes multinacionales, sin casi presencia en el Gran Ducado, desvían beneficios conseguidos en otros países comunitarios, y pagan por ellos irrisorios impuestos, según detalla El Confidencial.

Por el momento se sabe que Luxemburgo ya está siendo investigada por hacer esta práctica con la compañía Amazon. Los países de UE e incluso otros como Estados Unidos reclaman su dinero. JC Juncker ha prometido dar toda la ayuda posible y no aprovechar su actual cargo para entorpecer la investigación.

Mientras los ciudadanos europeos, alemanes incluidos, viven los rigores de la crisis, y delante suyo una clase de privilegiados se hacen cada vez más ricos; los escándalos unidos al gobierno en cualquier nivel de la administración no dejan de sacudirnos. Suben los impuestos a la ya maltrecha economía de los comunes, mientras que nuestras empresas encuentran todo tipo de salvavidas para evitar pagar nada. Y hoy quien sale más maltrecha de este escándalo es la UE, no sólo por haber permitido la singularidad Luxemburguesa, sino porque su flamante primer Presidente de la CE elegido por los ciudadanos, empezó con un acuerdo humillante donde incluso entro alguien como Cañete, empresario petrolero, a dirigir energía y clima; pero que en menos de un mes del inicio de su mandato se descubre que el país que dirigía hasta justo antes de entrar de Presidente de la CE, hace fraude. España está fatal pero Europa no es que sea una maravilla. #Unión Europea #Evasión fiscal