Que si inversiones de un tipo, que si estrategias de mercado, que si incentivos para… Lo que está claro es que España es fundamentalmente turística y así lo demuestra la encuesta de Frontur difundida por el Ministerio de Industria. Bate récord histórico la llegada de turistas a nuestras ciudades: 50 millones nos visitaron desde enero a octubre del presente año. Eso supone un incremento casi de un 8% y cifra histórica.

Pero, ¿quiénes nos visitan con más asiduidad? ¿A quiénes les tenemos que poner la “alfombra roja” por el gran favor que nos están haciendo? Indudablemente no podrían ser otros que nuestros vecinos europeos, con Alemania, Francia e Italia a la cabeza. Lideran la lista de comunidades receptoras Andalucía, Cataluña y Madrid. Para el sector hotelero son buenas noticias porque casi el 70% de los “bienvenidos” se alojaron en establecimientos hoteleros, aunque otro tipo de alojamientos también se han visto reforzados. Por ejemplo, las casas o pisos de alquiler, estilo apartahotel y similares.

Todas estas cifras parecen alentadoras y dan buena prueba de esto los números que han sido arrojados por la encuesta expuesta anteriormente de manera escueta. Sin embargo, todo tiene su cara y su envés. Si bien es cierto que el incremento exponencial augura un buen tiempo para este sector, no es menos cierto que con la caída en picada que ha sufrido nuestra economía, las “mentes prodigiosas del engaño” han ido entretejiendo sus triquiñuelas para no declarar a Hacienda. Las quejas del sector hotelero, en este sentido, no se han hecho esperar y ven como riesgo inmediato para el mismo, acciones de particulares que alquilan, vía Internet, apartamentos sin licencias y asuntos similares.

Imaginemos por un momento una sociedad como la nuestra, totalmente trasparente y con conciencia social colectiva. No es que estaríamos en el paraíso terrenal, pero sí es cierto que cabría la posibilidad de bajar, y mucho, la larga lista de personas que no tienen oportunidad de encontrar un trabajo y subsisten con las “migajas” que el Estado de Derecho les ofrece. La reactivación económica se daría “a pleno pulmón” y se empezarían a dar los verdaderos “brotes verdes” en un montón de hogares que viven deseosos de que el milagro de la ocupación surja con fuerza titánica.

Pero, claro, queda muy lejos del horizonte y de la conciencia colectiva tan solo pensar que esta situación se pueda dar. Aunque si se venden spots publicitarios tipo: “si sueñas…” o “nadie tiene sueños baratos”, ¿por qué no creernos que es posible tomar conciencia social de solidaridad y cambiar el orden en el que estamos imbuidos peligrosamente, acercándonos al más insidioso de los gestos posibles?

Deberíamos aprender algo de todo lo que nos está ocurrido desde hace 5 años y es apostar por acciones que contribuyan a seguir manteniendo el bienestar de todos y no de unos pocos y, creo, en mi corto entender, que si las cosas se hacen como se deben hacer, no haría falta nacionalizar empresas extranjeras, ni embargar bienes particulares ni iniciativas de ese tipo. Si seguimos todos “las reglas del juego”, podremos disfrutar juntos de una vida digna y saludable. ¡Bienvenidos a la España posible! ¡Que aproveche!