En el marco del APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation), el presidente norteamericano Barack Obama y su homólogo chino Xi Jinping han anunciado un acuerdo para la reducción de las emisiones de Dióxido de Carbono CO2, en el marco de la lucha contra el Cambio Climático. Después de meses de conversaciones entre las dos potencias se ha logrado un acuerdo de reducción pocas semanas después del llamamiento desesperado por parte de la Organización de las Naciones Unidas a reducir hasta eliminar las emisiones antes de acabar el siglo. China y #Estados Unidos son los mayores emisores de gases de efecto invernadero equivalentes a casi la mitad de todas las emisiones planetarias. Sin el compromiso de estos dos países cualquier otro acuerdo de reducción sería un fracaso.

Aun así no olvidemos que sólo es un acuerdo, es decir tinta sobre papel. En este sentido podemos enumerar la de compromisos que estos dos países han secundado y que posteriormente no han cumplido.

China, una economía industrial con necesidad constante de crecimiento, y Estados Unidos, el mayor manufacturero mundial, consumen cantidades ingentes de energía y tienen potencias instaladas muy superiores que en cualquier otro país.

Aunque Estados Unidos tiene algo superior a China, la mayor tecnología del primero hace que sus emisiones sean inferiores a las chinas, que cuenta con una tecnología algo obsoleta. Esto obliga a China a un esfuerzo de inversión gigantesco, algo que en el contexto de crisis y sus márgenes superreducidos ha impedido esta modernización. Hemos de pensar que la reducción de emisiones que ha empezado el mundo más la aparición de sistemas de extracción de petróleo complementarios como el Fracking y el Shale, ha generado una caída de precios de los combustibles fósiles, lo cual genera que un ahorro que va en detrimento del que generarían las energías renovables, y el cual habría de pagar las enormes inversiones.

China es el país con más ricos del mundo, pero estos lo son gracias a unas condiciones laborales que rayan en la esclavitud, costos bajos en energía y nulos en medioambiente. Será complicado con los márgenes en que trabajan que el empresariado chino se avenga a los cambios.

Pero Estados Unidos no lo tiene mejor. Los candidatos Republicanos, la mayoría de los cuales niegan que haya Cambio Climático, han barrido a los Demócratas de las dos cámaras, y es prácticamente segura su victoria presidencial. En este contexto difícilmente se aplicará un acuerdo cuando quien lo ha de aplicar considera que el petróleo y la contaminación son símbolos de progreso. El pueblo americano con coches del tamaño de barcos, son "yonkis de la gasolina", la cual casi la consideran un derecho constitucional.

Este acuerdo representa un paso adelante esperanzador, pero no exento de dificultades. Las hay tanto de costumbres de los ciudadanos como de económicas. Pero la principal está en las mismas compañías que explotan las energías fósiles, las cuales no querrán perder un negocio de los más rentables y fáciles de mundo; sobre todo si hay tanto carbón, gas y petróleo que esperan a que alguien los extraiga y se enriquezca.