Los tiempos cambian y no solo para la gente de a pie, la gente normal. Los más ricos y poderosos también actualizan sus carteras y sus objetivos, con el objetivo de obtener una mayor rentabilidad en cada acción que emprenden y que realizan. De esta manera, Amancio Ortega, el hombre más rico de España y  propietario y fundador de la archiconocida Inditex, ha puesto su ojo en el mundo de las inmobiliarias, donde a pesar de la escalofriante crisis del ladrillo en España en los últimos años ha conseguido lograr unos más que aceptables beneficios. Así posee una inmobiliaria  conocida como "Pontegadea Inmobiliaria", la cual goza ahora mismo de activos por valor de 4.700 millones. 

 La formación de  dicha inmobiliaria se remite a 2002, apenas unos pocos meses después de la salida a bolsa de Inditex. Dicha inmobiliaria siempre tuvo un carácter secundario, mermada por el potencial de la compañía Inditex, pero en los últimos años ha adquirido un renombre , llegando a ganar la mayor parte de sus activos en el periodo comprendido entre 2009-2013. 

Los aspectos y las características que definen al nuevo imperio de Amancio Ortega tienen una palabra clave: liquidez. Debido a la época y a las circunstancias en las que nos encontrábamos, el potencial de Amancio Ortega  se basaba en que fuere el momento que fuere, no tenía ningún problema de cash flow, pudiendo adquirir propiedades a precios inalcanzables por sus competidores más cercanos. Esto aumento la confianza de los mercados en la propia inmobiliaria de Amancio Ortega, haciéndola cada vez más y más fuerte a raíz de su fuerte propuesta de valor en la liquidez.

Finalmente, conviene mencionar, como datos a tener en cuenta del nuevo "negocio" de Amancio Ortega, que únicamente cuenta con 8 trabajadores según datos obtenidos del registro oficial. Asimismo, uno de sus activos más importantes se encuentra en Madrid, siendo este la faraónica Torre Picasso. Dicho edificio consiste en un rascacielos encuadrado en la Plaza de Pablo Ruiz Picasso, adjudicándose dicha torre mediante una compra a FCC por la escalofriante cifra de 400 millones.