En lo más álgido de la crisis financiera, 2008-2010, el gobierno del Partido Popular, partido gobernante con mayoría absoluta, decidió acatar el plan de Bruselas para resolver el problema financiero español. No soy un economista especializado, pero según me han informado, solo había una manera de hacerle frente a la crisis financiera internacional "salvando a los bancos" y reactivando el sistema bancario a costa de ajustes y de cargarse el "estado de bienestar".

Por supuesto, que para esto era necesario contraer deudas y compromisos, no siempre justos ni favorables para España, y endeudarse con la banca europea. Mucho se ha hablado de las inspecciones, de "la visita de los hombres de negro", las presiones de Merkel, "la troika", y de la presumible falta de independencia, de soberanía, que esto suponía en aquellos países, que como España, debían someterse a estos mecanismos como única solución para enfrentarse a la crisis o tratar de palearla.

Anuncios
Anuncios

Es más que obvio que semejante decisión política, tampoco no muy discutida por los partidos opositores, desencadenó un tremendo malestar social puesto que para hacer frente a los créditos multimillonarios destinados a los bancos, el gobierno español recortaba en salud, educación, pensiones y generaba cifras de desempleo escalofriantes. Aun hoy, cuando #Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno y Presidente del Partido Popular, sacando pecho y aprovechando la buena noticia de los bancos, dice que "ya nadie se atreve a negar que la recuperación económica es una realidad", los 5.000 parados se empeñan en desmentirlo.

El dinero fue para los bancos y no para la gente, las cifras de pobreza aumentaron en España como no lo hacían hace mucho tiempo y el número de familias con todos sus miembros apuntados al paro aumentó hasta desbordar las atenciones de Cáritas y otras ONG dedicadas a un trabajo social que el estado había abandonado.

Anuncios

Hasta aquí una somera descripción de lo que sucedió en los últimos años, de lo cual, a mi entender, el rasgo más positivo ha sido la aparición de los "indignados", el 15 M, y ahora el ordenamiento, cuando no el reciclamiento, de todo aquello en una propuesta política. En eso creo que anda Pablo Iglesias y Podemos.

Volviendo al tema principal de este artículo ¿de qué me sirve a mí - como ciudadano o pequeño empresario autónomo- que los bancos vayan bien, es decir estén preparados para resistir a cualquier "tsunami" financiero, si cuando necesito crédito para mi empresa, para producir más, para contratar más, no me lo da? Los bancos se blindan económicamente para resistir al juego de las especulaciones financieras globales, de la banca europea e internacional, de las agencias de calificación y de control, pero no apuestan al desarrollo - sostenible, se entiende- de un país, ni tampoco les interesa el futuro del mismo, ni de la gente que lo habita. El propósito del capitalismo - ya lo decía Marx- es el de acumular riqueza y no de repartirla.

Me dirán que el problema es algo más complejo.

Anuncios

Seguramente que sí, pero en lo que a mí respecta me basta y me sobra con este análisis, mejor dicho con esta humilde opinión, para darme cuenta que este sistema bancario fortalecido, al que ahora todos admiran, más que progreso y bienestar ciudadano está ocasionando #Corrupción, tarjetas de crédito falsas, y funcionarios corruptos -que ocupaban cargos en los bancos por acomodos políticos-, que se benefician de los caudales de dinero que circulaban y circulan en las cajas de ahorro y en los bancos. Ahora, y en los peores momentos de la crisis, está gente acomodada y "paqueta" utilizó cargos públicos y dinero público para beneficiarse personalmente, egoístamente, y sin vergÜenza alguna.

Mariano Rajoy afirma que no es justo "juzgar" a todos por unos pocos; claro que no, coincido con usted que hay muchos más españoles justos y honrados que estafadores y delincuentes de guante blanco. El detalle Señor Presidente es que "aquellos pocos" que usted nombra están muy cerca suyo, en las filas de su propio partido y cada día que pasa aparece uno más. (Bárcenas, Rato, Acebes, Fabra, etc)

No puede usted "sacar pecho" y jactarse, como lo viene haciendo María Dólores Cospedal, cuando afirma que la corrupción está saltando, se está descubriendo porque así lo quiere el Partido Popular. La corrupción salta y se descubre, como las tarjetas de Caja Madrid y Bankia, cuando el fraude, el robo y la vergüenza ya no se pueden ocultar más. Cuando los mismos corruptos, en su ambición desmedida, como sucedió con "los tiburones" en Lehman Brothers , se ponen trampas a sí mismos, se traicionan unos a otros, se cobran venganzas, etc. y entonces todo se convierte en el infierno de "caiga quien caiga". Para el que lo quiera entender no hay mejor ejemplo que "los papeles" de Bárcenas…