El uso indebido de las tarjetas de crédito "opacas" ha estallado como una bomba en todos los medios periodísticos españoles. Se trataba de Tarjetas destinadas a "gastos de representación" para utilización exclusiva de personal directivo de entidades financieras como Bankia y Caja Madrid que fueron utilizadas para casi cualquier cosa : viajes, comida, ropa, peluquería, cine, etc. Además de otros fondos con los que ya contaban los directivos para cubrír estos supuestos gastos de representación las Trajetas funcionaban como "premios" o compensaciones, sin control y a gasto perdido, solo por pertenecer a determinado círculo directivo o político vínculado al poder financiero local.

Anuncios
Anuncios

Cuando el Gobierno de Rajoy estaba tratando de aplacar los problemas de imagen interna y externa del país, una vez silenciado el caso Bárcenas y disimulados otros, como el caso de los Pujol con la oposición del Gobierno a la independencia de Catalunya, acaba de explotar este nuevo caso de corrupción financiera que afecta a la clase dirigente y política española en general.

Desde banqueros hasta sindicalistas - ahora que se está destapando la olla- se cansaron de retirar dinero en efectivo de los cajeros automáticos, gastaron en viajes, comidas, hoteles, ropa, regalos, bebidas alcohólicas y fiestas cifras ofensivas mientras en España los de Cáritas y otras ONG no daban abasto para paliar el hambre y confirmaban que la pobreza y la indigencia seguían en aumento, que el paro no cesaba, y que la gente - desahucios mediante- estaba siendo desalojada de sus casas.

Anuncios

Este el caso, entre mucho otros, del señor Rodrigo Rato - ex presidente de Bankia- quien se apuntó cargos en su tarjeta de 3.500 euros en bebidas y otros 2170 en fiestas. Tal vez, avergonzado, por semejante impunidad Rato devolvió los más de 50.000 euros que habría despilfarrado mediante el uso de las Tarjetas clase "B". Cabe preguntarse también, tanto a Rato como a otros implicados que ahora dimiten y corren a devolver el dinero robado, si lo hubieran hecho por cuenta propia, si el fraude no hubiera sido descubierto y el escándalo explotado hasta hacerse público.

La "movida" de las tarjetas clase "B" o tarjetas de empresa suponen un desfalco al fisco de más de 15, 25 millones de euros en gastos personales por 86 importantes directivos de Caja Madrid y Bankia, ambas entidades rescatadas por fondos del estado para salir o paliar problemas de fondos y liquidez durante los peores años de la crisis, desde 2009 hasta 2001.

Ejecutivos en Caja Madrid de la talla de Miguel Blesa, quien se encuentra procesado, o Rodrigo Rato, podían gastar mediante estas tarjetas hasta 50.000 euros por año sin ningún tipo de control y sin tener que justificar los gastos.

Anuncios

Otros directivos de menor escalafón en las mencionadas entidades solo podían gastar hasta 25.000 euros al año sin necesidad de dar explicación alguna a sus jefes o superiores. Rodrigo Rato quien fuera en su momento Presidente de Bankia - después Vicepresidente el Gobierno del Gobierno Popular de José María Aznar- se habría gastado con este método unos 99.000 euros.

Pese a que se han efectuado importantes renuncias una vez destapado el caso, como por ejemplo Pablo Abejas, Director General de Economía en Caja Madrid, quien habría gastado sin culpa ni remordimiento alguno 246.700 euros de dinero público y que acaba de ser destituido de su cargo, todavía se esperan nuevas intervenciones por parte de hacienda y más novedades en este escándalo que no hace más que confirmar que la corrupción de la clase dirigente y política sigue siendo uno de los principales problemas que afronta hoy en día el Gobierno de Mariano Rajoy en España.

Por su parte los sindicatos, la sociedad en general y otros partidos como Izquierda Unida y la Agrupación Podemos están exigiendo la devolución íntegra de todo el dinero malgastado y el debido procesamiento judicial por corrupción y malversación de fondos públicos de cada uno de los directivos involucrados.