Desfiscalizar algunas monopolizaciones del estado genera riqueza. Es triste la historia de algunos autónomos que han visto como el estado a incurrido en la monopolización de su mercado ofreciendo mismo servicio a un precio muy inferior. Muchos autónomos han ejercido su profesión desarrollando la mejora del servicio por medios propios asumiendo el coste que ello comporta y su correspondiente cualificación profesional.

Un ejemplo de ello es toda la gama de servicios que se ofrece en los centros cívicos. Una oferta que multitud de talleres que sí, satisface la demanda del mercado haciendo accesible al pueblo actividades lúdicas o deportivas. Esta circunstancia ha hechos que muchos autónomos para sobrevivir hayan tenido que ejercer de propia competencia alternando su labor en la empresa propia y saliendo de ella para completar ingresos trabajando para los centros cívicos y por ende para el estado.

Para poner un ejemplo, si alguien antes pensaba en aprender a bailar, pensaba en un profesor de baile y una escuela. Hoy piensan en el centro cívico por que saben que encontrarán al profesor, unas buenas instalaciones y un precio irrisorio. Ha sido de este modo como el estado ha fiscalizado mercados ejerciendo competencias que no han sabido ser complementarias y respetuosa con el esfuerzo de estos autónomos que en muchos casos han tenido que abandonar su propio negocio para pasar a ser tallerista de centro cívico exclusivamente.

Conviene observar que la competencia del Estado ha sido en este caso desleal. Si bien ha beneficiado a los usuarios de los centros cívicos ha perjudicado al sector de los autónomos. Los autónomos han sido durante mucho tiempo sostén de la economía del país tanto por sus cotizaciones como por su capacidad de crear empleo. Ya es difícil manejar la cantidad de variantes que maneja el autónomo como para que venga el estado y ejerza este tipo de competencias monopolísticas. Por todos estos motivos el estado debería considerar la posibilidad de desfiscalizar algunas de sus monopolizaciones en aras de sostener un equilibrio armónico entre los usuarios y los servidores.