Desde el anuncio de la Nota Oficial del pasado año, el 22 de octubre del 2013, del Consejo de Ministros parecía inminente la ejecución de las medidas que llevarían a Cuba a una unificación monetaria. Esta decisión levantó las expectativas tanto a nivel internacional como nacional.

En la población, se consideraba como la respuesta a los reclamos hechos hasta el momento y para los extranjeros era la confirmación de todas las sospechas. Las medidas tomadas por el gobierno anteriormente con respecto a la entrada del capital foráneo a la Isla, a las inversiones y a la tenencia de propiedades en territorio nacional; fueron antecedentes que para nada favorecían una reacción mucho más positiva.

Anuncios
Anuncios

Lo preocupante es que en ambos casos las valoraciones fueron muy absolutistas. Nada es tan bueno para que resuelva como por arte de magia un problema mundial, ni tan malo como para que se vuelva a tropezar con los mismos errores.

En el primero, porque ninguna medida que devalúe el CUC acabará con las diferencias en nivel adquisitivo de la población, a no ser que la economía resuelva los problemas de depresión: un médico continuará ganando como promedio 700 pesos (CUP) en el mes, mientras que un camionero gana 50 CUC como promedio en un día de poca afluencia de pasajeros. Después de la conversión sería: 700< 50*24*20 (24, como el equivalente actual del CUC en pesos y 20 como el número de días en que el camión estuvo activo).

En el segundo, el análisis es igual de lógico. Cuba está poniendo su confianza en el desarrollo de una economía abierta.

Anuncios

En los análisis económicos, los resultados aclararon que el fortalecimiento la producción nacional no era posible sin la inyección de un capital, capital con que no cuenta el gobierno, por lo tanto era necesario abrir la carpeta de negocios para la inversión extranjera, proteger los contratos y conseguir ganancias para ambas partes. En este contexto se descarta cualquier decisión que ponga en riesgo el capital protegido en los bancos nacionales o fuera de ellos.

El Lineamiento No. 55, aprobado por el VI Congreso del PCC, sobre la unificación monetaria solo está en su primera fase de implantación. Los especialistas consideran que "mejorará el clima de negocios enviando a los inversionistas señales claras de racionalidad de los precios a la vez que potencia e incentiva las exportaciones". Además, plantean que la medida, aplicada hasta ahora solo al sector empresarial,flexibiliza los precios, esta vez "más conectados con las variaciones de la oferta y demanda nacional y más coherentes con los costos internacionales".

Anuncios

Algunos más positivistas esperan que con la unificación monetaria en las empresas se pudiera percibir efectos indirectos sobre los salarios; pero esto, aunque posible, depende del incremento de la productividad y de los progresos en la salud económica del país.

El peso convertible (CUC), entró en circulación en diciembre de 1994, como alternativa al dólar estadounidense, era una forma efectiva del Gobierno cubano para tener en sus manos los dólares que circulaban en el mercado nacional. Ahora, se ha convertido en la principal causa de "distorsión de la realidad económica" y del "falseo de las decisiones que se toman al nivel de las empresas y toda la planificación centralizada".

Por el momento solo queda esperar, aunque se vaticinen futuras inflaciones a gran escala o dislocaciones económicas. No creo que la medida conlleve tal huracán. Cuba vivió en la década del 90 las consecuencias del llamado período especial, lo que garantiza que no haya cuenta regresiva. Los paraguas ya están preparados para la temporada de pequeñas lloviznas.