Los políticos son aquellos entes personales que atienden a la Polis, es decir los que corresponden a lo que concierne al Estado y a la Ciudad.Creo que no me equivoco cuando afirmo que la opinión generalizada a cerca de los políticos es negativa y de carácter aparentemente irrevocable. los políticos roban. Pero, ¿Es cierto que todos roban?. Si no todos roban, no sería injusticia  adherirse a la tendencia que piensa que todos roban. En el caso de que todos roben ¿Lo hicieron desde el principio? y, si lo hicieron desde el principio o desde cualquier otro punto en su trayectoria, ¿Dejaron de ejercer sus funciones? Es decir, ¿Dejaron de corresponder a lo que concierne al estado?

Baste con echar un vistazo al mundo cotidiano para ver con ojos propios que los ciudadanos caminan con seguridad relativa por las calles de la ciudad, los transportes públicos funcionan con relativa normalidad, y en general todo anda. Que los amigos se reúnan en un bar a hablar de política, es un ejercicio sano de democracia en la calle, pero lleva implícita un elemento que por silencioso pasa desapercibido: las personas nos sentimos relativamente a salvo, con derecho a poder participar en reuniones en las que poder expresar nuestra opinión sin miedo a represalias. Hasta este punto, y con carácter comparativo, los ciudadanos gozamos de los beneficios del resultado de las labores de los políticos.Todo sistema tiende a mejorarse a si mismo, desde este punto de vista es sano que el debate político esté sobre la mesa, y sin embargo considero un error, caer en el exceso de perfeccionismo.

Cuentan de Andrea Agassi, el jugador de tenis, que solo pudo dar inflexión a su carrera deportiva cuando comprendió por experiencia propia las palabras de su nuevo entrenador:``Buscas continuamente la perfección, no llegas y eso te jode la mente´´. Del mismo modo dejar de contemplar que los movimientos fluidos sociales y naturales, son producto de una buena gestión política, impide al observador dejar de buscar defectos al político y por ende construir corrientes ideológicas falsas. Permítanse dar la vuelta a las preguntas que planteábamos al principio ¿En que lugar me deja pensar que todos los políticos roban? 

Es función de los medios transmitir esa imagen equilibrada en el ejercicio de la política. Una imagen que sea equilibrada y que permita dar continuidad al avance en materia de bienestar y a la vez permita al ciudadano de a pie poder ejercer sus funciones sociales con normalidad, al margen de las obsesiones inducidas por las corrientes de pensamiento que infunden  inseguridad a corto plazo, que buscan la implantación del terror como medio para coartar la inteligencia individual.