La economía sumergida es la suma de la economía informal y la economía ilegal. La economía informal, también llamada irregular, es actividad económica legal aunque oculta a efectos registrales por razones de elusión fiscal o de control administrativo. La economía ilegal, por contra, lo es por su propia naturaleza, por ejemplo, el tráfico de drogas y la prostitución.

Cuando se estima el PIB nacional, se hace de manera estadística, y se tienen en cuenta todas las actividades desarrolladas en un país y también tienen en cuenta la economía sumergida, pero no de manera verídica, sino de manera estimada. Es aquí donde nos encontramos la sorpresa de que la economía sumergida de España tiene un sorpresivo porcentaje, mucho mayor de lo estimado, como cuando vemos solo la punta de un iceberg.

Según un estudio, al comienzo de la crisis en 2008 la economía sumergida se estimaba que ocupaba un 17,8%, es decir, unos 15.000 millones de euros anuales, pero desde el 2012 se observa que ha crecido de manera desorbitada hasta llegar en 2013 a los alrededor de 60.000 millones, llegando a abarcar el 24,6% al cierre del ejercicio del 2013, en números, un incremento de alrededor de 45.000 millones de euros, suponiendo un mercado que mueve al año sobre 255.000 millones de euros.

¿Pero cuál pueden ser las razones del aumento de este fenómeno? 

Básicamente, los sectores que siempre han tenido una mayor actuación sobre la economía sumergida suelen ser el sector de la prostitución, las drogas y las armas. Esto se explica a que son sectores ilegales a ojos del gobierno, por tanto, toda adquisición en este mercado es oscura, donde el cambio de dinero por productos no tiene validez ni base legal a ojos del fisco. No se contabiliza el flujo monetario y por tanto no se tiene en cuenta.

Pero ahora bien, con el motivo de la crisis y la explosión de la burbuja inmobiliaria, se puede decir que el aumento de este fenómeno es mucho mayor en sectores como la construcción, la industria o la clase política. Esto se debe a que la política de austeridad pasa factura a las familias y empresarios, que cada vez dejan de pagar al fisco lo debido, haciendo sus servicios en ''negro''. Aunque parezca mentira, este fenómeno es como el riego a goteo, va a gotita a gotita pero acaba mojando y regando toda la huerta. De aquí, se explica todo este incremento de la economía sumergida en nuestro país.