Es obvio que para ser capitán primero hay que ser marinero. Los que tienen suerte hacen las veces de ayudante sumiso del buen capitán. Y es que donde hay capitán no manda marinero. pero también es cierto que donde no hubo marinero sumiso a las órdenes del buen capitán no existe la posibilidad de que haya un futuro buen capitán cuando éste falte.

Las empresas y sus estructuras deberían tener en cuenta que por mucho que el mercado cambie, hay mecanismos que nunca lo harán y a la vista está que durante los últimos tiempos han sido muchos los marineros sumisos, pero a las órdenes de un capitán que nunca fue instruido por un capitán de los antiguos. Y claro, así van las cosas... En el mundo empresarial faltan seniors y sobran chacales. la venta del producto si o si es nociva para el propio mercado que como ente independiente trata con justicia a las empresas que gestionan sus estrategias con dicho objetivo.

Empresa y cliente deben ser amigos, jamás predador y presa. pues por mucho que las estrategias de marketing disfracen al lobo de cordero, el lobo se mueve como el lobo y los consumidores no son presa fácil. Es cierto que dichas estrategias de venta depredativa han tenido su razón de ser. Han generado por sí mismas una experiencia en el consumidor actuando cual virus invasivo. Más al igual que el virus por interacción y repetición hoy día ya puede ser reconocido y por ende rechazado por una potente vacuna, a la que acertada mente podríamos llamar vive y deja vivir.

La empresa que durante tiempo ha practicado tácticas maquiavélicas en pos del capital del más débil ha quedado al descubierto y el sector hacia el que ha ejercido estas acciones a modificado su hábitos de conducta. Por ende se han puestto de manifiesto las marcas como delatores de posibles engaños. Léase, por ejemplo la letra pequeña de los contratos, las ganancias sin esfuerzo, el vendedor que deja de sonreír una vez ha hecho la venta, y todas aquellas empresas de las que muchas personas han intentado salir no sin antes haber vivido un calvario.

Al descubierto pues estas políticas, lo dicho: No hay nada como tener a un buen senior con la cabeza bien amueblada al mando del timón de una empresa. El viejo mecanismo de la observación del buen hacer y la replica posterior, eleva al grado de artesanía la gestión comercial que debe trascender a unas formas que por haber sido experimentadas como negativas, no solo para el consumidor sino para el propio mercado, deben ser trascendidas esta vez con antiguos métodos.