Hoy en día nadie se gana la vida como escudero. Es una profesión desaparecida que perteneció a otra época. Y del mismo modo que el oficio de escudero desapareció hace siglos, otros oficios actuales habrán dejado de existir en el futuro. Al igual que en épocas pasadas, los avances tecnológicos propician cambios en nuestra forma de vida y eso incluye la desaparición de algunos oficios con los que estamos familiarizados y a los que tú, lector o lectora, probablemente te dedicas. No obstante, estamos obligados a decir en un futuro próximo y a no dar una fecha exacta de su desaparición, pues esta no puede ser predicha.

1. Agente de viajes.

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La agencia de viajes tradicional y el agente de viajes que trabaja en ella tienen sus días contados. Internet está desbancando a la profesión con una fuerza que su desaparición está a la vuelta de la esquina. Para los viajeros resulta más cómodo contratar un paquete turístico desde su casa sentados delante del ordenador o a través de su flamante smartphone.

2. Cajero. Bajo este rótulo incluimos a una amplia variedad de profesionales, desde el cajero o la cajera de banco y supermercado, al personal que cobra el peaje de las autopistas, pasando por quienes venden entradas en una taquilla para algún espectáculo, el cine o algún evento deportivo. Por un lado, cada vez hay más máquinas que llevan estos procesos a cabo de forma automática y sumamente precisa. Por otra parte, el comercio electrónico has propiciado un auge de la venta de entradas por antelación, de la compra y pago de productos online.

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3. Operario industrial. El operario que controla ciertos procesos industriales monótonos y repetitivos en una fábrica, cuyo #Trabajo es indispensable pero que no añade valor al producto y que tarda un determinado tiempo en llevar a cabo su tarea, desaparecerá. Su lugar está siendo ocupado desde hace años por robots que hacen estas mismas tareas en menor tiempo y con mayor precisión.

4. Revisores de los contadores del agua y la luz. Los revisores de la luz y el agua que frecuentan nuestros hogares también tienen los días contados. La era de los contadores digitales y del "Internet de las cosas" hará innecesaria la existencia de personas dedicadas a recolectar y transportar información sobre el consumo de agua y electricidad en los hogares.

5. Taxistas, chóferes, conductores de autobús, pilotos de avión y transportistas. La tecnología de los drones llegará al resto de medios de transporte motorizados. De hecho, Amazon ya anunciado que utilizará drones para realizar sus envíos.

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Por su parte, Google y Toyota están trabajando en un coche que no necesita conductor, totalmente automático. Estos oficios morirán de forma irremediable en cuanto las alternativas automáticas se implanten.

6. Azafata de vuelo, recepcionista y conserje. Las azafatas y azafatos de vuelo tienen sus días contados. Más pronto que tarde tendremos robots que podrán explicarnos qué hacer si hay dificultades durante nuestro vuelo y que puedan servirnos un menú y atendernos durante el mismo. Del mismo modo, habrá robots que puedan repartir el correo en una oficina o atender a las visitas a una empresa en una recepción. Como las azafatas, conserjes y recepcionistas tienen sus días contados y por las mismas razones.

7. Cuidador de personas mayores. Otra historia de robots: la población japonesa envejece a pasos agigantados, por eso en este país están impulsando la creación de robots inteligentes que puedan cuidar y atender a las personas mayores. Esto, sumado a la tecnología de las cosas, que conectará a estos robots con los servicios de asistencia médica, desplazarán a los cuidadores de personas mayores.

8. Trabajos agrícolas. Por mi propia experiencia, puedo decir que en pocos años apenas habrá peones agrícolas, al menos en la recolección de la aceituna y en la vendimia. En Cataluña las parras se siembran, cada vez más, de tal modo que puedan pasar entre las calles unas enormes máquinas que en una hora pueden hacer lo mismo que 13 vendimiadores en 9. Sin embargo, el precio por hora de la máquina es de solo 150 € (en 2007), mientras que el de las 9 horas de trabajo de los vendimiadores es, como mínimo, de 650 €, sin sumar la seguridad social. Por lo que respecta a la recolección de la aceituna, la automatización progresiva hace que cada vez sean necesarios menos trabajadores en el campo. Al igual que las parras, los olivos también se siembran para que puedan ser recolectados por máquinas.