Soria (ministro de industria y turismo) mostraba contento los datos del mes de julio en lo que hace referencia al turismo. Este mes de julio era el mejor por lo que hacía a visitantes extranjeros de todos los registros hasta la fecha. Habló también sobre los grandes ingresos que estos nos traían, y como era de esperar de la espectacular recuperación económica. El turismo extranjero hoy, como en pleno franquismo es nuestra mayor fuente de ingresos; aunque nuestra balanza comercial sigue siendo deficitaria.

Como explicaba en "Europa se estanca pero Mariano saca pecho" ese leve repunte del PIB básicamente fruto del turismo, el gobierno lo agarra como naufrago a tabla de salvación. Hoy la economía nacional, con una deuda del orden del PIB anual, no está para tirar los cohetes que están echando y menos afirmar que somos un motor de Europa; aunque Rajoy lo quiera hacer valer para colocar a Cañete como comisario por lo menos. Hoy España tiene el peso que tiene y sobrevive como Grecia y Portugal, gracias a la paciencia de nuestros acreedores (recordemos que entramos los tres entramos juntos, y los tres países eran: tres exdictaduras y los tres primeros países pobres que entraban en el Club).

Cuando se ha de sobrevivir no hay más remedio que hacer de tripas corazón. Y si el turismo es lo que nos da hoy de comer cogerlo. Hace años un jefe de personal no me cogió para trabajar en una fábrica porque dijo que con mi curriculum continuaría buscando y les dejaría en la estacada cuando encontrara algo mejor (ahora esto no pasa, para ser cajera de supermercado ya se necesita master). Tenía razón, yo cogía este trabajo porque de algo había de comer mientras encontraba algo más acorde con mis estudios. Desilusionado hablé con un antiguo maestro mío y me dijo "Ese hombre acaba de hacerte el mejor favor de tu vida, allí te hubieras acomodado quedándote allí hasta que te jubilaras o te echaran". El turismo es ese trabajo que llego para sacarnos del bache, pero parece que es lo único que vamos a hacer a partir de ahora.

Si vas de turismo a Suiza tienes un trato exquisito, pero nada servil; a parte se lo cobran. Suiza es un país turístico que no vive del turismo propiamente, si no fueran turistas su PIB se resentiría, i su economía interna padecería; pero tiene una potente industria y una sólida agricultura que pararía el golpe porque son sus principales fuentes de ingresos. España en cambio tiene una agricultura al ralentí dopada por las ayudas comunitarias (para mantener altos los precios agrícolas, pero que no impiden la importación masiva de estos productos), y una industria que sólo es residual; España sobrevive del turismo. Esta diferencia se nota en que nuestros precios hacen llegar mucho turista joven con ganas de transgresión.

Hoy las megaofertas atraen a jóvenes que con cuatro perras se alojan en la infinidad de apartamentos, conseguidos a precios patéticos por especuladores en subastas provenientes de los bancos que desahucian. Precios que permiten a grupos de jóvenes dormir por poco dinero, y gracias a estar alojados en zonas no turísticas comprar a buen precio comida y sobretodo bebida con que hacer juergas como si de una zona turística se tratara.

Ir a Ibiza a disfrutar de la fiesta continua es uno de los reclamos de la isla. Pero seamos francos allí viven de esos visitantes, y el precio de todo en general es acorde con lo que se espera. También hay localidades de costa que son lo que llamamos sitios tranquilos donde en verano hay cierta permisibilidad, pero se prima el ambiente tranquilo así que la fiesta se acaba a la media noche máxima las dos de la madrugada en festivo. Pero también hay localidades costeras que viven o de la pesca o la industria y sus horarios son los de cualquier ciudad, y que unos niños estén aun a las cinco de la madrugada bailando en una terraza de una casa es algo extremadamente molesto si te has de levantar a las seis.

La industria turística puede aportar grandes beneficios a especuladores que aprovechan los servicios que pagan la gente normal que vive y trabaja allí, pero que sólo padece los inconvenientes de alguien que viene a divertirse. Siempre hablan del dinero que se recauda pero los servicios que gratuitamente usan los turistas los pagan los ciudadanos de esas localidades con sus impuestos, y si se dice que se les hará pagar parte de servicios como. limpieza de calles, transporte público, seguridad ciudadana… entonces la actualmente poderosa industria turística se rompe las vestiduras porque no salen los números. #Crisis

El país ha perdido el sentido común, y no tiene sentido que por conseguir un nuevo record de visitantes se destroce la actividad que daba hasta el momento vida a la ciudad. No se puede porque ningún inversor querrá invertir en ciudades donde sus trabajadores se tiren las noches de juerga o que sólo se distinga la actividad turística, la gente puede hacer negocios en Las Vegas pero trabajan en New York. Y no se puede porque quien visita una ciudad no quiere ver una ciudad no un parque de atracciones donde todo son diversiones y decorados de cartón piedra.