Por clase media se entiende una parte con dos mitades. A saber media parte productiva y por lo tanto extrovertidamente generosa; Un segunda parte ociosa, de naturaleza introvertida y egoistamente bien entendida. Desde este punto de vista, todos los ciudadanos sin excepción, de una nación tenemos este como centro equilibrado de bien estar productivo.

Las sociedades decrépitas abogan por un sistema de extremos en los que la clase alta se comporta con poco señorío hacia las clases medias, y compra el voto de las mal denominadas clases bajas, que a su vez se acomodan optando por la ociosidad sin límites. Cada clase social lleva implícita sus marcas y consecuencias.

De este modo, pueden ser observadas las marcas del mal entendido soberanismo sobre un pueblo no libre. Altivez y discursos populistas en beneficio de sostener a toda costa el poder, también mal entendido como la forma de someter a una clase, que por generosa no sucumbe al esclavismo promulgado por las partes interesadas. Del mismo modo, el sedentarismo y los problemas que el mísmo acarrea aparecen como marcas del acomodamiento de un discurso conocidos por muchos: ``Que me lo hagan todo´´.

Desde el discernimiento de esta categorización de las clases según sus marcas y consecuencias, se pueden establecer mecanismos dde compensación de valance. Lease, la clase política desempeña labores coordinativas y meramente administrativas incrementando el trabajo mecánico y disminuyendo el discurso no productivo.

De este modo la clase política puede conocer su propia naturaleza que no otra que la de servir equilibradamente a la clase media, para que estos a su vez, y por familiaridad puedan hacer la veces con su entorno cercano. Vecttorialmente veneficioso para la clase que se sitúa inmediatamente a continuación es siempre más productivo que intentar interceder por terceras partes, que venderán su voto al mayor postor independientemente de colores o matices políticos. Cuando la clase media logra acomodarse de forma equilibrada en sus dos partes, es generosa por naturaleza.

Que la clase baja dependa de la clase media es natural y observable, en entornos tanto naturales como cívicos. Y aunque a nadie le guste depender de nadie, los seres humanos llevamos la marca no negativa de la colavoración sin sentimiento de pérdida. Y es con esta marca y  no otra con la que los seres cívicos pueden alcanzar a comprender el alcance de la naturraleza que implica esta afirmación: El ser humano es generoso por naturraleza del mismo modo que el ruiseñor lo es en el cando vespertino del alva.