En todos estos años que parecen que nunca van a terminar han surgido de la vida política, social y económica gran número de personajes corruptos y cuyas acciones han avergonzado al resto de españoles que han visto que mientras sus vidas se veían modificadas en su situación laboral, económica, se daban apuros para llegar a fin de mes, muchos desahuciados por no poder afrontar hipotecas dictatoriales de los bancos y préstamos abusivos, una minoría se enriquecía a manos llenas con las desgracias de los demás, manejaba subvenciones públicas a su antojo privado, disfrutaba del dinero del contribuyente para hacerse millonario y en pocas palabras, se reían de todos nosotros.

 Hoy siguen surgiendo casos que continúan la saga de los Bárcenas, Ruiz Mateos, Gürtel, ERES de Andalucía, y muchísimos más que de seguir enumerándolos seguro cubriría varias páginas. Y yo me río cuando un señor, ese tal Bárcenas que muchos ni tan siquiera conocíamos, decide demandar a su propio partido por despido improcedente, ese partido que le dio las llaves de us caja fuerte para que hiciera lo que le viniera en gana, y no me digan ustedes que tal cantidad de millones de euros de los que este señor se apropió, no estaban en conocimiento de los dirigentes de entonces del PP cuando muchos de ellos eran también beneficiados de los famosos sobres. Es inaudito pero real.

El caso que nos ocupa ahora es el de un dirigente catalán al que muchos veían como modelo de político intachable en sus ocupaciones y un modelo de virtudes políticas y personales, nada más lejos de la realidad. Jordi Puyol según los últimos datos conocidos evadió grandes cantidades de dinero a Andorra y otros paraísos fiscales haciéndose de una inmensa fortuna fruto de una actitud corrupta y dudosa. Y ahora viene lo mejor. su intención es querellarse contra la banca de Andorra porque según él y su equipo de abogados, han publicitado sus cuentas privadas. Y yo me pregunto si todos estos señores se creen superiores al resto de los mortales al saltarse las leyes y en muchos casos quedar impunes. Pienso y creo no ser el único en España, que la justicia está al igual que la clase política, corrupta, muchos de los jueces que imponen las leyes en más de una ocasión han compartido mesa o jugado al golf con los imputados a los que se acusa, y cómo no, sus decisiones son subjetivas. Estos mismos jueces cuando un padre de familia ha robado para dar de comer a su familia no dudan en imponer penas de cárcel desproporcionadas para el delito, o gente que se ha manifestado contra todo lo podrido que hay en estos momentos, son tachados como delincuentes, pero claro, nosotros, el ciudadano de a pie, no tenemos prestigiosos equipos de abogados que nos defiendan, tenemos un abogado de oficio o un letrado que podemos mal pagar con nuestro mísero sueldo, pero, así es la vida señores, el pez grande se comerá al pequeño. #Corrupción